«Tú anima al Racing, y yo calceto»

Paulo Alonso Lois
P. Alonso FERROL

DEPORTES

JOSÉ PARDO

Josefina Méndez acompaña a su marido en A Malata y tricota una bufanda de 50 metros

29 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Con el último ascenso del Racing, José Ángel Santiago López, socio 475, todo un clásico de A Malata, quiso ganar para la causa del equipo a su mujer. Josefina Méndez Fernández dio el sí quiero a su esposo y a un club que anunciaba su campaña de captación de abonados con el eslogan «disfruta sufriendo». Pero ella disfruta tejiendo. Así que avisó a su marido de que mientras él anima a su equipo, ella calcetaría una bufanda gigante sin mirar, con la vista en el campo. Lleva más de 15 metros de prenda verde y blanca tras siete partidos en casa, porque sólo tricota desde el fondo sur. Quiere cubrir toda la grada, porque 21 encuentros en casa dan para mucho. El resultado de su obra , a final de Liga. Entonces se verá si el Racing le engancha definitivamente y su prenda entra en el Libro Guinness de los Récords, donde no hay un logro así, según dice. «A mí no me gusta el fútbol. Pero mi marido es socio de siempre y en verano volvió a insistir en que me sacara el carnet. Acepté ir con él a ver al Racing, pero si durante los partidos me llevaba la calceta», comenta Josefina Méndez. «Sempre ía só ó campo. Como dicía que se aburría, pensamos en que fixera unha bufanda para todo o fondo sur. Miramos o Libro Guinness e non hai ningún récord así», añade su marido. Armada con seis cajas de lana (tres de color verde y tres de blanco) de 12 ovillos de 100 gramos cada una, empezó su tarea. El gasto no es problema porque es dueña de una mercería. En el partido ante el Almería, en septiembre, empezó su obra. Entonces, su calceta fue un buen antídoto contra el tedio en A Malata. Pero el espectáculo que da el Racing esta liga le está enganchando. «Ahora calceto sin mirar a las agujas y sigo los partidos. Lo gracioso es que me está empezando a gustar», comenta a carcajadas esta socia, todo un reclamo de conversión al racinguismo y que ya no sólo ve partidos en casa, porque viajó a Vigo, aunque sin calceta. Armada con sus agujas, Josefina aún no ha tenido problemas de acceso al campo. La enorme bolsa en la que lleva su bufanda habla por sí misma del ánimo deportivo con el que las porta. Aunque cada vez llega más cargada. «Voy a tener que dejar allí las cosas. A medida que gane metros, no voy a poder con todo», comenta encantada. Su tricoteo, más que bromas en A Malata, beneficia a sus compañeros de grada. «¡Hombre! Cuando hace frío cubro a toda la gente de mi fila. Como en el partido con el Salamanca». El más calentito, su marido, que se sienta al lado de la montaña de lana y al que las agujas no molestan. «Ojito, que soy una profesional...».