Racing y Sevilla empataron en un pésimo encuentro que concluyó sin que los locales dispararán entre los tres palos, pese a dominar a un Sevilla al que le faltó ambición, aunque quizá sus tímidas oportunidades fueron algo más claras que las del conjunto cántabro. Nada más comenzar el partido, en la primera jugada de ataque del Racing, el técnico Lucas Alcaraz se vio obligado a modificar el equipo al caer lesionado el delantero centro Javier Arizmendi, a quien suplió David Aganzo. Pese a este contratiempo, el Racing siguió controlando el partido, con un juego más ambicioso que el desarrollado en sus anteriores partidos en El Sardinero, mientras que el Sevilla se defendía con orden y trataba de sorprender con envíos largos hacia Dario Silva. Un disparo de Fernando Sales, desde fuera del área, que salió cerca del poste y una falta sacada por Juanma, que no llegó a rematar Moratón, fue todo lo que se vio en ataque durante la primera media hora de juego, por la falta de recursos ofensivos de los locales y de ambición del Sevilla. En la recta final de este periodo el Racing acosó al Sevilla, e incluso pisó área con el balón controlado, pero una vez por falta del último pase y otras por la lentitud de los delanteros del Racing, no se registró un sólo disparo entre los tres palos. Tras el descanso no mejoró el encuentro y salvo una jugada personal del recién entrado Antoñito, cuyo disparó final salió a córner tras rebotar en un defensor, los dos equipos siguieron aburriendo a un público cada vez más crítico con los racinguistas. El Racing volcaba su ataque a la banda izquierda para aprovechar la velocidad de Aganzo y Regueiro, pero ante un juego tan previsible el Sevilla se defendía con facilidad, con la misma con la que perdía el control del balón, incapaz de dar tres pases seguidos. La primera ocasión verdaderamente clara de este tedioso partido se produjo en el minuto 71, en un balón claro que le llegó a Javi Navarro dentro del área local, el defensa se revolvió y su disparo fue despejado por un defensa a saque de esquina, con Aouate ya batido. En los instantes finales el Sevilla adelantó algo sus líneas, pero al final el marcador se mantuvo en este partido para olvidar, que acabó con el público gritando ¡Fuera, fuera!. EFE rgr-fc