El sueco Larsson marcó y se erigió en el mejor del equipo
03 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El Barcelona se convirtió ayer en el líder en solitario de la Liga, tras derrotar en un partido agónico al Numancia en el Camp Nou (1-0), gracias a un solitario gol de Henrik Larsson en el minuto 70, tras rematar de cabeza un saque de esquina. El equipo catalán jugó su peor partido de la temporada, con un juego lento, impreciso, sin movilidad en ataque e incapaz de superar la defensa numantina, nunca mejor dicho, plantada por el equipo visitante. Si en lo que iba de temporada el Barcelona había destacado por su creatividad ofensiva, sus jugadas trenzadas y sus paredes de tiralíneas, ayer llegó el partido malo, la falta de ideas y de efectividad. El de ayer es el típico partido que el Barcelona habría perdido o empatado en el Camp Nou la temporada pasada, pero en una campaña en que todo va de cara, la recompensa al sufrimiento llegó en el minuto 70, de la manera menos esperada, con un cabezazo al fondo de las mallas de Larsson tras un córner botado por Anderson de Souza Deco . Un hasta entonces desaparecido Larsson demostró su olfato goleador, por el que se le ha fichado, y le dio tres puntos de oro al Barcelona que le permiten erigirse en líder en solitario de la Liga, con 16 puntos, tras beneficiarse del empate de ayer del Valencia, que suma 14. El cambio de sistema ideado de salida por el técnico barcelonista Frank Rijkaard, al pasar del habitual 4-3-3 al 4-2-3-1, prometía mucho, sobre todo porque había plantado sobre el campo a cuatro delanteros natos: el francés Ludovic Giuly, abierto como siempre a la banda derecha, y el sueco Henrik Larsson, el brasileño Ronaldinho Gaucho y el camerunés Samuel Eto'o alternándose en las otras tres posiciones de ataque (interior izquierda, media punta y delantero centro). Pero el efecto no surtió el efecto deseado y el fútbol del Barcelona fue tediodo. Aún así, la afición culé disfrutó de una nueva victoria de su equipo.