Reportaje | El entrenador, junto a las autoridades | Desde la tribuna de vips de Lérida, Juan Veiga debutó como técnico del Racing en un partido oficial. Con un móvil hablaba con su hermano Jose, que dirigía desde la banda
30 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Camisa blanca, pantalón caqui de pinzas, zapatos sport, pelo engominado, libreta en mano y con la batería de su móvil bien cargado, un tipo discreto tomaba notas en la última fila del palco de autoridades del Lleida en el reestreno del Racing en Segunda División A. Pocos de sus compañeros de butaca sospechaban que aquel treintañero que no se paró a tomar canapés en el descanso era el trenador del equipo ferrolano. Para su estreno en el fútbol profesional Juan Veiga evitó el protagonismo, huyó de los focos y prefirió sacar conclusiones desde la grada, con hilo telefónico directo con su hermano Jose, al que muchos consideraban el máximo reponsable del equipo verde al verle dar órdenes desde el banquillo. Y lo hizo por gusto, como solía hacer Johan Cruyff en el Barça, y no para cumplir sanción alguna. «En la pretemporada me acostumbré a seguir los partidos desde arriba, desde donde se ven mucho mejor, y decidí seguir así. Mientras, Juan movía las piezas desde el banquillo. Quizás con otro ayudante no lo hiciese. Pero tengo muy buen feeling con mi hermano. Pensamos de forma muy parecida, tenemos una idea muy clara de lo que debe hacer el equipo y nos entendemos perfectamente», explica Juan Veiga. ¿Qué le da el palco que prefiere al contacto directo con sus jugadores? «Desde arriba se aprecian con más claridad los movimientos del contrario y sus cambios tácticos», comenta. «Quería ver como actuaba el equipo en su primer partido oficial, después de tantos amistosos», explica el entrenador mugardés, que empezó con una victoria en Lérida su trayectoria profesional, después de entrenar en la cantera del Mugardos, en el Numancia de Ares y en O Val, al que ascendió a Tercera. Sin sanciones Veiga vio el partido en el palco por gusto. La pasada temporada, el entonces entrenador del Racing, Luis César, cumplió tres sanciones en en apenas dos meses. Vio un partido desde el palco, ante el Avilés, y dos desde el túnel de vestuarios, frente a los filiales del Celta y del Sevilla. A unos días del siguiente partido, Veiga tiene otras preocupaciones más importantes que el lugar desde donde verá el choque con el Almería. «No lo tenemos decidido. No lo sé. A última hora veremos», comenta.