Atenas cumple y China asusta

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

DEPORTES

G. Bouys

Los próximos anfitriones olímpicos amenazan con desbancar a EE.UU. en el medallero

29 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Atenas ha cumplido en su reencuentro con los Juegos. La capital griega cerró ayer una Olimpiada en la que los grandes retos eran la organización, la seguridad y la lucha contra el dopaje. Y ha superado las expectativas, tarea fácil, ya ni el COI ni los comités de los países participantes mostraban excesiva fe en los helenos. Pekín comienza ahora la cuenta atrás para su particular cita con la historia. Y promete hacerlo con un asalto chino al medallero. Grecia ha superado día a día con hechos los malos augurios. Se cuestionó la inauguración y la ceremonia fue brillante. Se inauguró entre críticas la piscina descubierta y allí cayeron récords del mundo. Se cuestionaron las características del velódromo y los ciclistas volaron hacia marcas nunca antes alcanzadas. Uno de los puntos flacos de los Juegos la escasa presencia de público en algunas competiciones. Los vacíos en la grada son indignos de la gran fiesta del deporte. El marchador Robert Korzeniowski no se merece lograr su cuarto oro olímpico después de completar 50 kilómetros de prueba ante quinientas personas. Incluso lo recordó Jacques Rogge, presidente del COI, en su discurso de clausura. Ahora Pekín coge el relevo. Y si Atenas cumplió, China asusta. El gigante asiático amenaza la hegemonía de Estados Unidos en el medallero. Los norteamericanos lograron la primera plaza con un total de 103 medallas (35 oros, 39 platas y 29 bronces). Los chinos acabaron en la segunda posición, con 29 metales menos que los estadounidenses, pero sólo a tres títulos mundiales de la cosecha americana. Triunfos inesperados La progresión parece imparable. No sólo han logrado aumentar su número de triunfos en deportes en los que tradicionalmente han destacado, sino que han diversificado su éxito y lo han extendido a disciplinas en las que antes ni siquiera soñaban con el podio. Nadie esperaba que el vallista de 110 metros Liu Xiang ganara el oro olímpico e igualara el récord del mundo en la final. Ni que dos chinas se adjudicaran el torneo de tenis en la modalidad de dobles. China ha logrado arrebatarle a Rusia el segundo lugar en el podio de las potencias olímpicas y, a buen seguro, incrementará su número de medallas en sus propios Juegos. Como anfitriones, asustan. Pekín será la confirmación del poder amarillo.