El ex defensa del Celta B jugará dos años para el club granate
05 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l primero del verano es gallego, joven... y viene del Celta. El Pontevedra presentó ayer al defensa Luciano, que abre el listado de refuerzos que este mes contratará el club para afrontar su regreso a Segunda División después de 27 años de destierro. El nuevo jugador granate fue una de las piezas clave de la gran temporada que firmó el Celta B, que se coló en la fase de ascenso con una de las mejores zagas del campeonato. Luciano, un lateral derecho reconvertido en central por el técnico Rafa Sáez, lo jugó prácticamente todo el año pasado con el filial vigués: hizo 35 partidos en la liga regular y 5 de los 6 de la liguilla. «O Celta fíxome unha oferta que, segundo me pareceu, non se acercaba ao que eu merezo. A proposta do Pontevedra era máis interesante deportivamente. Parece que o Celta vai contar máis coa xente da canteira porque non hai moito diñeiro, pero isto pareceume máis atractivo», dijo ayer. El Celta había ofrecido a Luciano renovar su contrato a cambio de que rebajase en unos 12.000 euros su ficha, prometiéndole que haría al menos la pretemporada con el primer equipo, también enrolado ahora en Segunda División. El central de Budiño temía quedarse un año más en Segunda B, donde milita el filial celeste, y había recibido ofertas de otros equipos de la división de plata. «De la zona» «Me gusta que nuestro primer refuerzo sea de la zona y que tenga tanta proyección», destacó el presidente del Pontevedra, Nino Mirón. El club de O Burgo ha firmado con Luciano un contrato por dos años, en los que el defensa tendrá su primer contacto con la Segunda División. «Nunca tiven a oportunidade de xogar nesta categoría, pero poñereillo difícil ao adestrador. A afección de Pontevedra ten dereito a esixir, e eu pretendo non decepcionar a ninguén», afirmó el futbolista en su presentación. Su pasado celeste, asegura, no tendrá mayor incidencia en el derbi de los granates con el Celta, que la hinchada granate espera con impaciencia: «Eu veño aquí só para pensar no Pontevedra, non en quen é o rival».