La Segunda División recupera el poder del Noroeste

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

DEPORTES

Ramón Leiro

Tres equipos gallegos coincidirán por primera vez desde 1968.

28 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Vuelven los sesenta también en el balón. La presencia del Celta, el Pontevedra y el Racing en la próxima temporada de la Segunda División supone un gran éxito que el fútbol gallego no disfrutaba desde hace 36 años. Fue la época dorada de los clubes del Noroeste en la categoría de plata. No en vano, durante esta década se registró el récord de estos equipos en Segunda, con cuatro -el Celta, el Dépor, el Ourense y el Pontevedra- en la misma categoría durante dos temporadas consecutivas, entre 1960 y 1962. Desde entonces, Galicia nunca más repitió esta gesta. Pero es que, además, el trío formado por el Celta, el Dépor y el Ourense coincidieron en las campañas 1959-1960 y 1963-1964, mientras el Celta, el Ourense y el Pontevedra jugaron durante las 1962-1963 y 1964-1965. La década gallega en Segunda se cerró con el Celta, el Dépor y el Racing juntos en la temporada 1967-1968. En la 2004-2005, tras una campaña sin conjuntos gallegos en Segunda, el descenso del Celta desde la Primera División, así como los ascensos del Pontevedra y el Racing, propician un éxito de lejanos precedentes y que arrojará atractivos derbis. El más suculento, sobre todo para los aficionados de Pasarón, será el Pontevedra-Celta. Los granates se han pasado décadas enfrentándose al filial celeste y su respuesta en el partido de Copa que jugaron contra el primer equipo vigués a principios de esta temporada fue espectacular. También merecerá especial seguimiento los choques entre el Racing (que regresa tras un descenso efímero) y el Pontevedra, dos convencidos de que su lugar está en la nueva categoría. La Segunda volverá a citar a 22 equipos. Los perfiles de los 19 rivales gallegos son éstos. Valladolid. Uno de los grandes atractivos de la próxima Liga. Es un histórico de Primera que intentará regresar cuanto antes. Murcia. Su temporada en Primera no ha sido buena, pero tratará de ascender lo antes posible de la mano de Preciado y Julio Álvarez. Alavés. No hace tanto que jugó la final de la UEFA. Con un plantel fuerte, volverá a apostar por el ascenso. Sporting. Otro clásico. Los asturianos, de la mano del chantadino Roberto, sólo perdieron el tren de la Primera a última hora. Recreativo. El equipo de Huelva pasa por ser el más antiguo de España. Otro de los aspirantes a estar arriba. Cádiz. El club que tentó al granate Gay como nuevo técnico prepara un plantel de traca para reverdecer laureles. Tenerife. Su sitio estaba en Primera hace muy poco tiempo. Está llamado a ser otro de los grandes. Xerez. Fue la sorpresa hace un par de campeonatos, aunque parece haberse desinflado. Eibar. Lleva casi 30 años en Segunda. Un clásico del fútbol genuinamente vasco. Salamanca. Se ha consolidado en Segunda División y aspira a dar el salto de calidad. Terrassa. Disfruta de sus mejores momentos después de un largo pasado en Segunda B. Almería. Lo va a entrenar Castro Santos, lo que supone una garantía de fiabilidad. Elche. Parece que hace un millón de años que estuvieron en Primera División, pero no son tantos. Este año le costó mantenerse. Málaga B. Hundido durante la primera fase del campeonato, logró salvarse de la quema al final. Un filial de calidad. Córdoba. Rocoso y clásico de la categoría, volverá a jugar la Liga de la permanencia. Ciudad de Murcia. Ascendió el año pasado y rompió todos los pronósticos, que le auguraban un efímero paso por la categoría. Es un equipo un tanto artificial, escaparate de los jugadores que luego coloca su presidente, representante de profesión. Polideportivo Ejido. Se salvó del descenso por los pelos este año. Volverá a luchar por la permanencia. Lleida. Regresa a Segunda tras una promoción casi perfecta. Tendrá que ganarse su derecho a la permanencia. Nástic de Tarragona. Es un conjunto habituado a hacer la goma entre la Segunda B y la Segunda División.