El segundo plan de Florentino

Gaspar Rosety MADRID

DEPORTES

MIGUEL VIDAL

La salida de Valdano era un secreto a voces; el presidente blanco quiere convertir a su club en el mejor del mundo y ahora le ha llegado el turno a los despachos

28 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Florentino Pérez ha concluido la primera parte de su proyecto con muy buena nota. En lo económico, ha eliminado la deuda del club que llegaba a 300 millones de euros y guarda en la caja cerca de 180 millones más disponibles para fichajes. No tiene pendiente créditos con ningún banco y ha convertido al Real Madrid en el club más rico del mundo. La imagen de la institución también advierte signos de limpieza y desinfección, después de las salidas injustificadas del dinero de la caja del club. El Madrid se ha convertido en una entidad honrada. En lo social, los madridistas han recuperado el orgullo y las ganas de asistir al Bernabéu. Una entrada en La Castellana vale su peso en oro y, si es en el palco, un tesoro que permite relaciones políticas, empresariales, económicas y sociales. En lo deportivo, Pérez ha fichado lo mejor. Primero, el zarpazo de Figo al Barcelona, que aupó al madridismo y hundió anímicamente al eterno rival. Después, Zidane, el mejor futbolista del mundo, Ronaldo, la estrella de Brasil y el máximo goleador del Mundial de Asia, y Beckham cerró la lista con calidad y glamur añadido. Florentino ha levantado siete trofeos, es decir, todos los posibles excepto la Copa del Rey. Al fin de sus cuatro años, el balance resulta más que positivo. Y han comenzado a sentarse los cimientos del segundo mandato. La salida de Jorge Valdano era sabida casi desde que llegó. Su elevadísimo contrato (1.800.000 euros anuales) y la escasa labor deportiva desarrollada presagiaban una función más de portavocía que de dirección general. A ello hay que añadir su incapacidad para generar ingresos con la recolocación de futbolistas sobrantes así como la inexistencia en la política de fichajes llevada por el presidente. Cesiones y traspasos Cuando, por fin, en el verano del 2003, consiguió ceder y traspasar futbolistas olvidó incluir cláusulas que impidieran a los ex del Madrid jugar contra su ex equipo. Valdo, Munitis, Luis García y, sobre todo, Morientes lo acribillaron ante los socios y la junta directiva en todas las competiciones. La puntilla de Valdano fue la elección de Carlos Queiroz para sustituir a Del Bosque. La salida del anterior entrenador pareció traumática, pero se fraguó por etapas. Primero, cuando exigió el fichaje de Flavio (26 millones de euros) y no lo utilizó. Más tarde, con su extraño planteamiento en Turín, donde cayó eliminado por la Juventus. Y lo remató manifestando una cierta complicidad con los futbolistas en la noche en la que Hierro amenazó al presidente ante la pasividad del entrenador. Allí, Florentino dijo «basta» a un modo de vivir. Pérez Rodríguez ha puesto en marcha una operación para situar al Madrid como el mejor club del mundo. Busca convertirse en una referencia planetaria. Quiere a los mejores y ha cedido ante la necesidad de fichar defensas, algo que consideraba prioritario en la creación de la cantera. Ha puesto la dirección deportiva, provisionalmente, en manos de Butragueño y pretende un ejecutivo de tronío. El primer candidato a ocupar la plaza de consejero selegado es José Ángel Sánchez, un fichaje personal de Florentino Pérez: su galáctico de los despachos y una persona que ha sabido atraer cerca de 120 millones de euros en márketing y mercadería a las arcas del club. Es la nueva estrella, al margen de los futbolistas.