Una Copa entre desiguales

Ignacio Tylko BARCELONA

DEPORTES

El Madrid, gran favorito para ganar el torneo once años después, aunque la falta de Ronaldo y el cansancio de varias estrellas blancas juega a favor del Zaragoza

16 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El Madrid y el Zaragoza disputan en Montjuich la final de Copa más amarga y desigual. En medio de unas extraordinarias medidas de seguridad, con 1.200 agentes encargados de velar por el orden público, y dos equipos separados por quince puestos y 28 puntos en la Liga, los blancos parten como indiscutibles favoritos. Enfrente, sin embargo, se encontrará un cuadro aragonés -entrenado por Víctor Muñoz, que ya ganó dos Copas como jugador del Barça- al que no logró vencer en ninguno de sus duelos ligueros (1-1 el pasado sábado y 0-0 en la primera vuelta), que viene de empatar dos partidos consecutivos y jugará sin presión y con el premio de jugar la UEFA la próxima campaña conseguido. El Madrid, sin el lesionado Ronaldo y con Raúl apto pero con sus tobillos aún renqueantes, no puede fallar dos años después de la dolorosa derrota ante el Dépor en el día de su centenario. Otro varapalo así sería imperdonable. Sus futbolistas se perfilan muy superiores a los del Zaragoza, aunque ya no ofrecen la misma imagen de equipo casi invencible y ofrecen alarmantes síntomas de cansancio. Una pretemporada extraña, una plantilla corta y la obligación de luchar por todos los títulos en liza desde el verano comienzan a pasar factura. Desde que sufrió para eliminar a los humildes Leganés y Eibar, el Madrid se tomó muy en serio un torneo que ansía Florentino Pérez, ya que es el único eslabón que falta en su dorada cadena de títulos. En el Madrid, huérfano de Copas desde la que ganó en 1993, precisamente contra el Zaragoza, Casillas se perderá como titular su tercera final -no jugó la del Dépor y comenzó de suplente la de la Champions ante el Leverkusen, donde luego resultó decisivo- en beneficio de César, habitual en las alineaciones merengues en el torneo. Milito, rechazado por los médicos del Madrid en agosto, será otro de los protagonistas. El argentino liderará la defensa de un equipo que se presenta como víctima, pero deja hueco para la sorpresa. Igual le ocurre a Movilla, que le hado otro aire al centro del campo maño y es un antimadridista confeso. Sabe que los atléticos -está cedido por el club rojiblanco- desean la derrota del Madrid y desea darles un alegría. Víctor Muñoz, que propondrá una línea defensiva muy adelantada, tiene el once decidido, con la única duda de Galletti o Cani, si bien en el último entrenamiento probó con el canterano.