El Madrid sufre y alcanza la final tras un intenso partido

Pedro Vilches SEVILLA

DEPORTES

EDUARDO ABAD

La victoria por dos goles del Bernabéu, clave en la eliminatoria

11 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El Real Madrid se clasificó para la final de la Copa dos temporadas después, al hacer valer el resultado de la ida ante un Sevilla que en la vuelta plantó cara en un intenso partido. En el recuerdo sevillista estaba el 4-1 de la Liga y que eso demostraba que era posible eliminar al conjunto madrileño pese al 2-0 adverso encajado en la ida del Bernabéu, hecho que fue ratificado cuando, a los 44 segundos de juego, Antonio López abrió el marcador y empezó a recorrer el camino pretendido por los locales. Los de Joaquín Caparrós se mostraron con mucha fe frente a un Real Madrid que pareció no ponerse demasiado nervioso y que intentó marcar en esporádicas ocasiones, algo que prácticamente dejaría sentenciada la eliminatoria, pero el tanto no llegaba y sí los contragolpes locales. La presión sevillista fue enorme en el centro del campo, lo que impidió que Guti y Beckham organizaran bien los ataques y que Zidane y Figo, por las bandas, crearan opciones de peligro para Raúl y Ronaldo, por lo que el partido se encaminó a su descanso con las espadas en todo lo alto. La expulsión de Zidane por parte de Iturralde, tras consultar con su asistente Rafael Guerrero, quien vio un codazo del francés a Pablo Alfaro, condicionó el resto del choque. En la reanudación, con Raúl algo más retrasado para cubrir la ausencia de Zidane, el Madrid controló el juego con la intención de hacer valer el resultado de la ida, y más aún cuando equilibraron los efectivos sobre el campo por la expulsión del local Javi Navarro. El Sevilla, muy desgastado físicamente, ya careció del empuje de la primera mitad y el rival intentó aprovecharse para poner el 1-1 y dejar escrita ya la historia de la eliminatoria, aunque lo hizo con poca convicción y ello le dio incertidumbre al encuentro, ya que los locales pudieron sacar rendimiento de algún despiste de la zaga visitante. Pero el Sevilla no pudo más y el Real Madrid apenas pasó por demasiados apuros en el tramo final, más que los derivados de la emoción por lo corto del marcador, para plantarse en una final que la trabajó hasta el último segundo.