Roma es recibido como un héroe en Barcelona

La Voz AGENCIAS | BARCELONA

DEPORTES

«No esperaba algo así», comentó el piloto catalán

19 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Joan Roma sigue viviendo en una nube tras su victoria en el Dakar. El piloto catalán saboreó ayer por la tarde un multitudinario recibimiento tras su llegada al aeropuerto de El Prat, su paso por la Generalitat y la fiesta que le prepararon en Folgueroles, su localidad natal. Con unos cuarenta minutos de retraso, el avión que lo transportaba desde Dakar aterrizaba en El Prat. Pasaban diez minutos de la siete de la tarde, cuando el nombre del héroe de la carrera africana era coreado por varios centenares de personas que hacía más de una hora le esperaban en la terminal B del aeropuerto barcelonés. Joan Roma iniciaba junto a sus compañeros de equipo un recorrido triunfal subido en un autocar descapotable preparado especialmente para la ocasión. La comitiva la completaban varios grupos de motos que escoltaban al ganador del Dakar. «Es realmente sorprendente, no esperaba que me hicieran este recibimiento», espetaba un sorprendido Roma. Instantes después agradecía la labor de todo su equipo. «Es una victoria colectiva pero a veces el deporte es ingrato y solo se valora al que gana», aseguró. La primera parada de la tarde era la sede de la Generalitat de Cataluña ubicada en la plaza Sant Jaume de la capital barcelonesa. Allí le esperaban para felicitarle el presidente del ejecutivo catalán, Pasqual Maragall, y el conseller en cap, Josep Lluis Carod-Rovira. Roma reiteraba su emoción ante la gran expectación que su llegada había desatado. «El hecho de llegar aquí y encontrarme todo esto no me lo podía haber imaginado ni en el mejor de mis sueños», afirmó. El piloto catalán seguía emocionado. «Quiero agradecerle este recibimiento al conseller en cap y al presidente», dijo antes de vaticinar una nueva victoria en el Dakar. «Espero volver el año que viene y que volvamos a ganar», sentenció. Tras la recepción oficial quedaba la guinda del pastel festivo: el recibimiento en su Folgueroles natal. En el polideportivo de esta localidad le esperaban sus amigos y sus vecinos para formalizar la traca final. Unos habitantes que ya habían celebrado el triunfo de Roma el mismo domingo. Desde que se conoció la victoria, las bocinas, el ruido de las motocicletas y los fuegos artificiales festejaron por todo lo alto el triunfo del piloto. Por fin, Joan Roma consumó su gran sueño. El piloto había coleccionado un total de ocho abandonos. Caídas, averías... toda una retahíla de desgracias que le habían apartado del triunfo final hasta el 2004. La victoria en el Dakar era el objetivo primordial en la vida de Roma desde 1996. En aquella ocasión, el de Folgueroles quedó fuera de la carrera tras quedarse inconsciente después de sufrir una caída. Desde aquel instante, esperaba llegar a las playas de Dakar como campeón.