La ametralladora lituana

José M. Fernández REDACCIÓN

DEPORTES

El escolta del líder de la Liga española, un desconocido para el gran público hasta la final del Eurobásket de Suecia, es también el mejor artillero de la Euroliga

04 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El baloncesto español apenas sabía nada de un tal Arvydas Macijauskas hasta que el 15 de septiembre del 2003, en la final del Eurobasket, destrozó a España con 21 puntos. Hasta ese día, sólo la avispada secretaría técnica del Tau Vitoria parecía conocer el potencial que encerraba un escolta nacido en la localidad lituana de Klaipeda en enero de 1980. Josean Querejeta, presidente del club vitoriano, anunció su fichaje pocas horas después de que su equipo cayera a manos del Unicaja en el play off de cuartos de final de la pasada campaña, antes incluso de confirmar la continuidad de Ivanovic. «Escolta de 1,92 metros, internacional absoluto con Lituania y mvp de la Liga lituana», fue el escueto historial de la rueda de prensa del Tau, la letra grande de un jugador enorme. El resto, lo confirmó en el Europeo de Suecia: un jugador intenso, tirador letal, hábil con el balón en las manos y buen defensor. Una joya que en las tres últimas campañas había militado en el Rytas Vilnius, un conjunto ausente del primer plano del baloncesto europeo, aunque allí había saltado a la fama el ex jugador de la NBA Sarunas Marchulenis. Sólo el Tau, un especialista en bucear mercados ignotos, se interesó por Macijauskas, hasta el punto de atarle hasta la temporada 2005-06. Y acertó de pleno. Aunque en el Europeo ya había mostrado algunas de sus virtudes (28 tiros libres anotados en otros tantos intentos y 15,8 puntos por encuentro), en el Tau ha confirmado que es aún mejor de lo que se pensaba. En su debut en la ACB, le endosó 36 puntos al Gran Canaria. En otras tres ocasiones -ante el Breogán, el Manresa y el Barcelona- ha superado la treintena de puntos, es el máximo anotador de la Liga española (22,06) y de la Euroliga (23,1) y, junto a Nocioni, el principal artífice de que el Tau lidere la ACB con el mejor inicio liguero de su historia (18 victorias y una derrota). Nunca antes un jugador desconocido para el gran público había destacado tanto en una competición tan potente como la ACB. Él tiene su propio secreto: «Me gusta comer poco antes de los partidos. Creo que juego mejor si tengo hambre». Casi infalible desde la línea de tiros libres (164/176 entre Liga y Euroliga), el fenómeno Mache, como es conocido, se ha ganado también los apelativos de Kalashnikov y Baby face killer (asesino con cara de niño). «No los practico, simplemente entran», dice en relación a su asombrosa puntería.