Dificultades para golear, ausencia de desmarque y un ritmo de juego cansino son varias de las causas que explican el mal momento de juego del Deportivo
04 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El pobre espectáculo de Zorrilla confirma el profundo bache de juego en el que el Deportivo ha metido varias ruedas. Sin ánimo de alarmar, pues la clasificación del equipo es buena, la campaña está siendo notable y el conjunto no puede tardar en recobrar su buen fútbol, se exponen a continuación varios aspectos en los que no está funcionando. Y se hace en atención a tres criterios: principios del juego de ataque (puesto que la defensa está bastante bien), principios de creación de juego y cuestiones psicológicas. 1.-Principios del juego de ataque. -Creación y aprovechamiento de espacios libres. Apenas se generan porque la movilidad de los jugadores más avanzados es escasa cuando no tienen el balón. Juego de pared. Esa inmovilidad, unida a la lentitud en las transiciones al ataque, aborta los escasos intentos de primer toque. Desafío al defensa. Sólo Valerón y Fran lo ensayan con éxito suficiente. Pero están muy solos en esa responsabilidad de desequilibrio de la zaga rival, que pesa sobre ellos de una forma exagerada. A Valerón lleva tiempo pasándole factura. Djalminha, en cuanto se recupere, puede ser un gran alivio para él. Cruces en carrera. Ahora, más que nunca, se echa en falta esa cualidad de Roy Makaay. Desde su marcha, qué poquitas diagonales se han visto en Riazor con Tristán y Pandiani. Es posible que el equipo recupere esta virtud si Luque consigue más oportunidades como delantero centro. Desdoblamientos. Quien mejor dobla al compañero que juega por delante es Manuel Pablo. Capdevila se está animando. Ese trabajo se observa a veces en los laterales y poco en los centrocampistas. Ir al encuentro del compañero y permutas de balón. Lo suele hacer Tristán, de espaldas a la portería rival, cuando retrocede unos metros a ofrecerse. Pero, una vez más, falta movilidad. El espacio que genera casi nunca es aprovechado por otro compañero, porque el delantero centro en el Deportivo está escasamente apoyado en los últimos partidos. Que se lo pregunten a Pandiani. El remate. Tristán es un rematador, pero ha ofrecido muy poco en el primer tercio de la temporada. Pandiani va bien por alto, pero no tan bien por abajo. Luque está desplazado a la banda y poco puede demostrar como goleador. Por tanto, el Dépor ha perdido remate en el área (excepto por alto). Además hay una alergia general al chut, preocupante últimamente en Víctor y Valerón. Desde fuera sólo se atreve Sergio, pero su puntería no es buena. Todo esto explica en parte las dificultades del equipo para marcar goles. 2.-Principios de creación de juego. -Apertura del balñon a las bandas. A causa de una transición lenta de la defensa al ataque, el balón tarda en llegar a las bandas. Cuando lo hace, casi siempre es con la zaga rival colocada y las marcas fijas sobre los extremos. Salida desde atrás. La defensa está muy segura, pero no muy fina en el pase largo desde atrás, una solución buena y directa en ocasiones para llevar el balón hasta los atacantes. También lo intenta Molina, que busca con el saque al ariete del Deportivo, últimamente con poca precisión. Cambio de velocidad. Éste es un principio que cuesta ver en el Deportivo desde hace bastantes partidos. El equipo mantiene siempre un ritmo cansino, sin alteraciones. Con Valerón a medio gas, nadie (excepto Fran) mete una marcha más para jugar de pronto a una velocidad superior. Apertura de espacios. El estatismo general del equipo se hace más acusado con el paso de los minutos. Valerón y Fran crean espacios cuando tienen el balón, pero arriba sólo Pandiani se esfuerza verdaderamente por trabajar sin la pelota para ofrecer alternativas a quien porta el esférico. Esa pasividad general, esa ausencia de movimientos en los atacantes deja sin profundidad el fútbol del Deportivo y lo limita excesivamente a una circulación horizontal del balón, fácilmente detectable porque lo convierte en un conjunto aburrido y conformista. El contraataque. Es de lo que mejor le ha funcionado siempre a Irureta. Sólo que Pandiani y Tristán no son Makaay (dan otras prestaciones), aunque Luque podría parecerse. Pero el contraataque del Dépor ha sido verdaderamente eficaz cuando el equipo supo mezclarlo con otro tipo de juego, como por ejemplo una mayor posesión. Sin esa mezcla, queda anulada la contra si el resultado es adverso, y el equipo lo pasa mal para levantar el resultado. 3.-Cuestiones psicológicas. -El peso de la Liga de Campeones. Además de una carga física, lo es también psíquica. Los encuentros en ese torneo son de alta exigencia y máxima concentración, y no es fácil mantener ese nivel toda la temporada. El Valencia, un bloque fuerte, acabó de quinto en la Liga el año pasado por su pervivencia en Europa. Este año se beneficia en cierto modo de su ausencia en la Champions League. El Celta y la Real Sociedad están acusando en la Liga ese gran esfuerzo, con una clasificación por debajo de sus posibilidades. Estaba claro que el bache en el Deportivo podía llegar antes o después, como también lo sufrirá el Real Madrid. Mentalidad acomodaticia. Quizá por esa imposibilidad de mantener siempre el máximo nivel, da la impresión de que el Deportivo se acomoda inconscientemente a la exigencia del rival. De esa manera, si el adversario no aprieta, los coruñeses tampoco lo hacen. Eso explica asimismo el partidazo contra el Valencia o las buenas actuaciones que generalmente acreditan ante los mejores clubes del mundo, como pueden ser Bayern o Manchester.