EL FRANCÉS Denoueix, entrenador de la Real Sociedad, pidió a sus hombres «miedo y tensión» para el partido de anoche contra el Atlético. En el fútbol, el miedo surge sin querer en el ánimo de aquellos jugadores que se creen inferiores al rival. No se inventa, nace y se siente en el interior de uno mismo, hasta que desaparece la causa que lo origina. El Mallorca llegó a Riazor con un temor, de ahí los esfuerzos de Luis Aragonés por infundirles una dosis de moral, pero nada cambió hasta saltar al terreno. Ya en el césped, los mallorquinistas comprobaron que el Deportivo que tenían delante no era el líder del que tanto les habían hablado y que les había metido el miedo en el cuerpo. Con la marcha del juego, pasaron de aquel temor incial a la ilusión no ya del empate sino a creer que podían ganar. Y ganaron. Parece que el miedo empieza a ser valorado en el fútbol. Por esto mismo el entrenador de la Real pidió miedo a sus hombres para el partido de anoche en el Calderón