Comienzan las grandes citas

Fernando Hidalgo Urizar
F. Hidalgo REDACCIÓN

DEPORTES

CÉSAR QUIAN

17 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?rimera gran prueba de fuego para el Dépor. Un equipo maduro, curtido ya en multitud de batallas de verdad como es el de Irureta, se medirá esta noche a las nueve y media (retrasmitido por la Televisión de Galicia) a un Barça en construcción, que titubea en su comienzo liguero, que no genera fútbol y que fía casi todas sus prestaciones a las diabluras de su crack Ronaldinho. El Dépor viaja por la Liga a velocidad de crucero y llega al primero de los grandes partidos del año pisando con fuerza. Cinco victorias y una sola derrota. Con mayor o menor brillantez, los de Jabo ganan partidos, muchos partidos. Con más sudor que perfume, los de Rijkaard a duras penas se mantienen en un puesto relativamente cómodo. De hecho, en la Liga no conocen la victoria en el Camp Nou, algo inaudito en el santuario culé. Todo un Barça viviendo en la zona media, con nueve puntos y gracias a sendas victorias milagrosas -las únicas que ha logrado- en los campos del Athletic y del Albacete. Ni que decir tiene que el encuentro es todo un drama para los blaugrana y una gran oportunidad para los coruñeses. Saviola y Ronaldinho serán las referencias ofensivas de un equipo que pierde a Kluivert para este compromiso. El holandés es baja, pero no es la única ausencia que llama la atención. Rijkaard estima que para recibir a los blanquiazules no es necesario el concurso de sus extremos más desequilibrantes, Overmars y Quaresma. Apuesta por Luis Enrique y Luis García. Si a ello sumamos que sus pivotes serán Gerard y Motta, tenemos que el técnico holandés no se fía de sí mismo. Contra el Dépor buscará la solidez más que la audacia que el Barça siempre tuvo en casa. Sólo la pillería de Saviola y el embrujo del melenudo brasileño pueden crear apuros a Andrade y Naybet. Por lo demás, la confirmación de que la ausencia de Djalminha de las convocatorias cada día tiene menos que ver con cuestiones futbolísticas. Igual de extraña resulta la ausencia de un César cuya cotización para Irureta ha bajado de una forma tan alarmante como sorprendente. El once inicial será el habitual, con Pandiani que intentará igualar el récord de Bebeto de siete encuentros consecutivos marcando en la Liga. El Rifle quiere exhibirse en un majestuoso escenario. Sabe que lo que ha hecho hasta ahora ha sido grande. Lo suficiente como para ser el titular indiscutible. Pero a pesar de ello, todavía no tiene ganada la batalla mediática. Tristán se lleva tantas fotos, planos y comentarios como él. Walter Pandiani sabe que marcar en el Camp Nou tendrá un efecto multiplicador sobre todo lo que ha hecho hasta ahora. Sabe también que no puede consentir que un mal día suyo acabe por darle una buena oportunidad a Diego. Porque si a su compañero le diera por aprovechar por fin una ocasión, las cosas podrían acabar siendo de otra manera.