El equipo navarro cuenta con una plantilla con extranjeros de cuatro continentes que le ha dado el primer liderato de su historia
26 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Hace años se hablaba del United Colours of Deportivo. Ahora la ONU de la Liga es el Osasuna. Marruecos, Brasil, Argentina, Uruguay, Costa de Marfil, Australia y Camerún. Todos cuentan con representación en el club navarro. La entidad ha recurrido a un grupo heterogéneo, con jugadores de cuatro continentes, dirigido por un mejicano: Javier Aguirre. Y así, en estas condiciones, con mucho mimbre extranjero, el cuadro rojillo alcanzó el primer liderato de sus más de ochenta años de historia. Fue un logro efímero el logrado en la primera jornada por el cuadro de Pamplona. Duró poco más de setenta horas, pero no deja de ser un hecho histórico para un equipo habituado a flirtear con el descenso y que ahora es séptimo en la tabla clasificatoria. Aguirre cree que la concentración realizada en Méjico antes de que comenzara la temporada sirvió para que «el equipo empezara a creer». Aunque al principio, la plantilla creyó que no se aclimataría a la altura. Mientras el Deportivo acudía a su cita anual con Vilalba, el Real Madrid se daba baños de masas en China y el Barcelona intentaba conquistar América (del Norte), el Osasuna se entrenaba a 2.400 metros y, en ciertas ocasiones, a 3.100. Disputaron amistosos con el Universidad de México, el Morelia o el Cruz Azul. En el ambiente de concordia, calor y altura de la temporada sólo fue roto por la tensa situación de Gancedo, Sabino y Armentano, apartados del club y, posteriormente, despojados de su dorsal. El abogado de Gancedo llegó a decir que éste era considerado por el club «un proscrito y un apestado» por un simple problema personal con la directiva del club de Pamplona y, en concreto, con el presidente, Patxi Izco. La polémica se cortó por el método más radical: la extirpación. Ninguno de estos futbolistas sigue en el club. Y, como el Osasuna parece decidido a olvidarse momentáneamente de la zona baja de la tabla, los problemas con los futbolistas también han quedado relegados al pasado. El entrenador presume de que su equipo se parece al Barcelona, porque ambos quieren el balón. Y algún jugador ya ha lamentado que los equipos se cierren ante el Osasuna porque los rojillos se sienten más cómodos cuando tienen la pelota (Moha dixit ). El conjunto logró alcanzar la primera posición cuando comenzó el torneo. Mostró su garra habitual y un acierto a balón parado que casi se había olvidado en El Sadar, donde la pasada temporada el público no pudo contemplar ningún gol de córner. Quizás el calendario: Valencia, Atlético de Madrid, Barcelona, Deportivo.... empiece a pasar factura. Aguirre lo sabía, por eso cuando alcanzó el liderato se lo tomó con filosofía y sin ninguna euforia, una reacción digna de tal personaje. «Tiene su mérito, pero esto no ha empezado. Vamos a tomar una foto y guardarla en casa», bromeó el entrenador rojillo.