Examen en la Pandera

Benito Urraburu VALDEPEÑAS

DEPORTES

Cuando en la Vuelta a España se habla de etapas decisivas y el día anterior hay una jornada de relativa tranquilidad aparece Alessandro Petacchi. El vencedor en Valdepeñas, que lleva, de momento, catorce etapas ganadas este año en las tres grandes, sigue engordando su palmarés. Y volvió a hacerlo ayer, en la decimo cuarta jornada de la Vuelta, cuando el pelotón pensaba en la etapa más dura que le queda a esta prueba, que es la de hoy, con llegada al alto de la Pandera, en Jaén, una cumbre en la que el año pasado ganó Heras, con 18 segundos de ventaja sobre Gilberto Simoni, Óscar Sevilla e Iban Mayo. El líder, Isidro Nozal, decía que «no conozco ni la subida a la Pandera, ni Sierra Nevada. No la he subido ni en carrera, ni en competición. Todo el mundo me dice que es la ascensión más dura de todo lo que falta. Lo que sé es por lo que me han contado». El corredor al que todo el mundo apunta como dinamitador de la Pandera es Roberto Heras, aunque él es consciente de que Nozal está muy lejos. Las únicas posibilidades de que el líder pierda el jersey oro pasan por algún desfallecimiento, una situación que en su equipo no puedan controlar, lo que no parece probable, pero que nunca se puede descartar y más en un corredor joven, que se está encontrando en una situación desconocida para él. Beltrán, que llega a su tierra, Jaén, puede tener sus posibilidades de triunfo, aunque va a estar pendiente de Heras.