El centrocampista francés del Real Madrid Claude Makelele amenazó ayer con dejar el club y presentó, a través de su agente, una oferta del Chelsea inglés por diez millones de euros, que pretende hacerse con sus servicios de forma inmediata. El internacional -por boca de su agente- se mostró indignado porque considera injusto cobrar cinco veces menos que las otras estrellas blancas o cuatro veces menos que McManaman. El club blanco, por su parte, le declaró intransferible. El representante de Makelele, Marc Roger, acudió ayer al Santiago Bernabéu y presentó a Valdano la oferta del Chelsea. El club londinense, que preside el magnate ruso Roman Abramovich, pagaría al jugador tres millones de euros por temporada, aproximadamente el doble de lo que cobra en el Madrid. Tras entrevistarse con Valdano, Roger se mostró categórico ante los periodistas y avanzó que el lunes habrá una decisión. «Makelele es el mejor jugador del mundo en su puesto, según la FIFA, y ha dicho muchas veces que no está contento con lo que cobra en el Real Madrid. Tiene 30 años y necesita un contrato acorde a su clase, a su nivel. No puede haber tanta diferencia con los galácticos, que cobran cinco veces más que él», afirmó Roger, convencido que a día de hoy las opciones de que Makelele se quede o se marche están al 50 por ciento. «Valdano sabe que Makelele es muy importante para el Real Madrid, pero si el equipo blanco no sube su contrato se marcha seguro. Es un profesional y tiene ofertas de Italia e Inglaterra», remarcó Roger, seguro de que «ahora es el Real Madrid el que está en posesión del balón y debe tomar una decisión». Makelele, convocado para ejercitarse por la tarde en la Ciudad Deportiva junto a sus compañeros, se entrevistó con Carlos Queiroz y, después, no se ejercitó. Fuentes próximas al jugador recuerdan, además, que el presidente blanco afirmó en su día que si los agentes del francés presentaban una oferta de en torno a 10 millones de euros -justo lo que ahora está dispuesto a pagar el Chelsea-, no pondría impedimento alguno a dejarle marchar. Dicen que hasta en tres ocasiones el jugador reclamó un aumento de sueldo y sólo recibió largas.