Lastras gana antes del duelo entre Armstrong y Ullrich

Benito Urraburu SAINT-MAIXENT-L'ECOLE

DEPORTES

Antes de la gran batalla del Tour, antes de la jornada más decisiva de los últimos años, Pablo Lastras le dio al ciclismo español el cuarto triunfo en esta edición de la ronda francesa. Ayer casi todos los integrantes del pelotón pensaban en la contrarreloj que hoy decidirá el orden del podio de la carrera. Casi todos. Porque los supervivientes de la escapada del día pensaban en la victoria. Y Lastras, que se encontraba entre ellos, pensaba además en su madre, Rosa, fallecida hace cuatro meses y que justo ayer hubiera cumplido años. A ella iba dirigida la mirada al cielo del vencedor cuando cruzaba la línea de meta en primera posición tras un emocionante esprint. En vísperas del gran duelo entre Lance Armstrong y Jan Ullrich, hubo un pedacito de gloria para un humilde, que puede presumir de tener triunfos de etapa en las tres grandes vuelta. Pero aunque Lastras llegó a más de 24 minutos del gran grupo, el tiempo vital, el importante, se peleaba atrás. Porque a Ullrich le pareció excesiva la ventaja de Armstrong y recortó dos segundos sobre el estadounidense gracias al primer esprint bonificado, que también disputó el líder. Los dos, separados ahora por un minuto y cinco segundos, saben que se juegan el Tour en los 49 kilómetros que unen Pornic y Nantes. El maillot amarillo cuenta con tres grandes factores que la favorecen: tiene más de un minuto a su favor, contará con las referencias de Ullrich y ha ganado todas las últimas cronos del Tour desde 1999. Pero aún hay más. Según las previsiones meteorológicas, el calor volverá a ausentarse y aparecerá la lluvia. El norteamericano, afortunado, parece que no correrá peligro de asfixia con tiempo fresco y terreno totalmente llano. Armstrong tiene muchas cartas a su favor. Pero no el último precedente, la crono de 47 kilómetros disputada entre Gaillac y Cap Decouverte en esta edición. Ullrich le metió 1 minuto y 36 segundos y cuestionó el reinado del estadounidense como nunca antes nadie lo había hecho. ¿Quién ganará? Hay opiniones para todos los gustos, pero el nombre de Armstrong es el que más suena. Con 65 segundos a su favor, Eddy Merckx, su amigo personal, le da como favorito: «La contrarreloj la puede ganar Ullrich, pero el vencedor final del Tour será Armstrong. La gente está muy fatigada y las diferencias no serán muy grandes». Otro de los grandes, Bernard Hinault, no quiso pronunciarse de forma abierta. «Para mí están igualados, a un 50%», señaló. El irlandés Stephen Roche lo fía todo al día que pueda tener Ullrich: «Si tiene un gran día le podría llegar a sacar hasta 1.30 a Armstrong, pero en condiciones normales, no serán más de 4 los segundos que pueda conseguir». El suspense deriva de que Armstrong y Ullrich nunca se han enfrentado en igualdad de condiciones, estando los dos en plenitud, salvo en este Tour. Las diferencias son tan cortas que se puede dar una repetición de lo que sucedió en 1989, cuando Laurent Fignon era el líder antes de la crono final entre Versailles y París, sobre 24,5 kilómetros, con 58 segundos sobre Lemond. La distancia no parecía propicia para que se produjese un vuelco, pero Lemond aventajó en 50 segundos a Fignon y ganó la carrera por ocho segundos. Todo es posible en el Tour.