Primera vela para un milagro

La Voz

DEPORTES

XOSÉ CASTRO

El Deportivo echa mano de la fe ante la visita del Atlético de Madrid en un partido en el que, al margen del sueño del título, está en juego la segunda plaza.

31 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Dicen que los milagros existen y quién mejor que un equipo que reza el padrenuestro antes de cada partido para creer en ellos. A día de hoy, con la calculadora en la mano, el Dépor aún puede ser campeón de Liga. Parece casi imposible, pero como dice Roy Makaay: «En el fútbol nunca se sabe». Por ello, en el día de Nuestra Señora de la Luz, los blanquiazules se encomiendan a la santa para que los ilumine en estos momentos en los que ganar la Liga parece una utopía. Para lograrlo, la escuadra que prepara Javier Irureta debe vencer a partir de las seis al Atlético y esperar que la Real Sociedad pinche en Anoeta frente al Valencia. Los coruñeses reciben al conjunto colchonero tras una semana movida en la capital de España con la dimisión de Gil como presidente y el ascenso a la dirección de Cerezo. Una crisis la rojiblanca que los jugadores deben aparcar, toda vez que llegan a Riazor con posibilidades de clasificarse para la UEFA y en estos tres últimos partidos tratarán de remontar los cuatro puntos que les lleva el Athletic. Por este motivo, a pesar de lo que pudiera parecer, el duelo entre gallegos y madrileños se presenta con mucho en juego. Al margen de que el Dépor debe poner hoy la primera vela para que se realice el milagro, en el caso de que el título se ponga inalcanzable, ha de luchar por el subcampeonato. La diferencia entre ser segundo o tercero es enorme, tanto para la calidad de vida de los futbolistas ?más vacaciones y primas? como para la seguridad del club, que no correría el riesgo de ser eliminado en la previa de la Champions, algo que sería un duro golpe económico para una entidad con 144 millones de euros de deuda. Durante la semana, Irureta ha apelado al orgullo de sus futbolistas, que afrontan el duelo de hoy con un compromiso añadido: reconciliarse con Riazor. Dos tropiezos inesperados ?sobre todo el primero? en las dos últimas semanas han servido para que el Deportivo pasara de depender de sí mismo a tener prácticamente imposible conquistar la Liga. Ello ha generado un enfado monumental en la afición blanquiazul, que hoy espera un gesto que sirva para reconciliarse con su equipo. Son los fieles que se reúnen cada semana en el templo de Riazor para apoyar a sus ídolos, pero que cuando las cosas no salen, o se hacen mal, pueden llegar a perder la fe. Para acto de creencia el de Manuel Pablo, que representa el sentir general de la mayoría de los integrantes del plantel blanquiazul: «Los milagros existen». Que así sea.