La Real despierta al final y se acerca al sueño del título

Pedro Vilches MÁLAGA

DEPORTES

CRISTINA QUICLER

25 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La Real Sociedad sigue líder de la Liga beneficiada por la polémica expulsión de Sandro, que tuvo que abandonar cuando faltaba media hora de partido, después de que De Pedro se dejase caer ante el jugador del Málaga y provocase una segunda tarjeta decisiva. En un duelo clave para la lucha por el título, los donostiarras jugaron un pésimo partido en ataque, pero se aprovecharon de su superioridad numérica en un partido de muchos nervios, sentenciado con un cabezazo de Gabilondo tras una gran jugada personal de Rekarte, cuando a la Real se le acababa el tiempo y estaba diciendo adiós a la Liga. La Real volvió a tener la suerte del campeón, porque sufrió muchísimo en La Rosaleda y ofreció un rendimiento ofensivo muy decepcionante hasta el 0-1, que llegó en su segunda jugada clara de gol. La magnífica acción personal de Rekarte, culminada por Gabilondo, puede valer una Liga, pero la expulsión de Sandro resultó clave para el triunfo de la Real, que también tiene que dar gracias a que González Vázquez no señaló un penalti a favor del Málaga al comienzo del segundo tiempo. Jugada clave El colegiado gallego se convirtió en protagonista de un choque en el que la Real, desconocida, no arriesgó en busca de una victoria vital y se vio claramente favorecida por una expulsión determinante. La Real no funcionó en absoluto en la primera parte, y los nervios de los donostiarras se confirmaron en los últimos minutos de ese periodo en el que Nihat se arriesgó a la expulsión por soltar la mano a Contreras tras simular un penalti y Xabi Alonso se jugó un penalti cuando se lanzó a la desesperada a arrollar a Musampa. Xabi Alonso y la Real tuvieron fortuna de que Musampa saltó, porque si no, un penalti en ese momento hubiese sido mortal para la Real, que aunque funcionó bien en defensa, no tuvo ninguna garra ofensiva. La Real comenzó muy precipitada ante un supermotivado Málaga, pero según pasaba el tiempo su ritmo fue cada vez más cansino y sólo tuvo una ocasión de gol en todo ese tiempo, cuando Contreras respondió a los 6 minutos a disparo envenenado de Nihat. Ese remate del turco tras internarse en velocidad en el área fue lo único destacado de la Real a partir del medio campo hasta el gol de Gabilondo. Porque a pesar de los intentos de Karpin moviéndose por la derecha, el centro y la izquierda, en el resto de sus compañeros de ataque no había ninguna movilidad ni capacidad de sorpresa ante un Málaga que se cerraba perfectamente. El segundo gol, obra de Kovacevic, certificó la victoria de una Real que lleva ritmo de campeón de Liga.