Un circuito a su medida

La Voz F. S. | REDACCIÓN

DEPORTES

DESMOND BOYLAN

Exhibición de Fernando Alonso en el Paseo de la Castellana

11 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Más de cien mil personas. Y no se trataba de ninguna prueba del Mundial de fórmula 1. Ni acudían Michael Schumacher, Raikonen o Montoya. Ni si quiera era una competición oficial. Pero más de cien mil personas quisieron ver en directo la exhibición que Fernando Alonso realizó con su monoplaza en el madrileño Paseo de la Castellana en otra demostración del poder de convocatoria del asturiano. Tras sólo cinco carreras disputadas en la presente temporada, Alonso ha logrado convertirse en un fenómeno de masas de la fórmula 1. Varias horas antes de la exhibición, numerosos aficionados se apostaron cerca de la zona acotada. Y muchos de ellos se subieron a semáforos y marquesinas para contemplar a su ídolo en un improvisado circuito que no llegaba al kilómetro. Parecía que esperaban a una estrella del pop. Alonso premió el cariño de los seguidores con ocho vueltas (dos más de las previstas) y puso su Renault a 260 kilómetros por hora para deleite de los espectadores. El asturiano agradeció la presencia de tantos seguidores. Ellos le pidieron un triunfo en el Mundial, pero el piloto recordó que su objetivo sigue siendo puntuar. «No creo que sea posible lograr una victoria ahora, sinceramente», manifestó el piloto, tercero en la clasificación general. Además, señaló que piensa seguir con Renault hasta que acabe su contrato. A pesar del interés que despierta, Alonso dijo que no se siente ni un Indurain, ni un Ángel Nieto. «Ellos son leyendas del deporte y yo todavía no he conseguido nada, lo único que he hecho ha sido que la gente se ponga delante de la tele a ver fórmula 1», afirmó. Pero en Madrid quedó demostrado que muchas personas no se limitarán a quedarse sentadas ante el televisor. Pura alonsomanía .