Dos días después de comunicárselo a la plantilla, la víspera del importante partido ante el Alavés (cinco de la tarde, canales de pago por visió) y seis jornadas antes del final de temporada, Luis Aragonés confirmó ayer que su ciclo como entrenador del Atlético de Madrid ha terminado y que se marchará el próximo 30 de junio. El Sabio de Hortaleza , convencido de que los objetivos se han cumplido y de que su decisión es la mejor para todos, en especial para una entidad a la que dijo haber defendido «a muerte», renuncia al año que le resta de contrato y a 1,2 millones de euros. Luis aseguró que no guarda rencor a Jesús Gil e insistió en que aún no tiene ofertas encima de la mesa. «Vine a servir al Atlético y mañana serviré a otro club. Presento la dimisión porque considero que es lo mejor para el club, los jugadores y para todo el mundo, y porque la permanencia está casi asegurada», expuso. El técnico madrileño, que en todo momento rehusó hacer públicos los motivos concretos de su despedida anticipada, subrayó que se trata de algo «meditado y pensado desde hace tiempo». Sí dio alguna pista cuando se le interrogó acerca de si los dueños del club le han dejado trabajar con libertad: «Es imposible que no me dejen trabajar a gusto. Si no, hago lo que he hecho». El técnico madrileño al preguntarle si su decisión es irrevocable: «Quien cuestione esto es que no me conoce». Sin embargo, no descartó poder volver algún día al club de su vida, donde ha militado casi treinta años. «Es imposible saber si puedo regresar, pero soy entrenador y en cualquier momento puedo volver. No depende de que la familia Gil siga al frente del club», aseveró. También se mostró orgulloso porque en estos dos años se cumplieron los retos marcados por el club. Sin embargo, el Atlético aún no tiene la permanencia conseguida de forma matemática y recibe, en el Vicente Calderón, al Alavés de Aranguren, un rival obligado a puntuar para acercarse a la salvación. El club rojiblanco suma siete semanas sin ganar y sigue sin recuperar al lesionado Fernando Torres . Esteban; Otero, Sergi, Coloccini, García Calvo; Nagore, Emerson; Contra, Movilla, Correa; y Javi Moreno. Alavés: Dutruel; Karmona, Abelardo, Téllez, Llorens; Luis Helguera, Astudillo; Mara, Pablo Gómez, Ibon Begoña; y Rubén Navarro. Árbitro: Muñiz Fernández (Colegio Asturiano).