La primera plantilla del Compostela completó una sesión de trabajo que incluyó un partidillo de entrenamiento ante el filial. Duque empleó dos formaciones distintas en cada tiempo y, si bien mezcló a los titulares habituales y a futbolistas que no están entrando tanto en el once, al final confirmó que su intención es la de repetir equipo ante el Numancia. El técnico tiene clara la apuesta por el mismo bloque y tan sólo dejó abierta una pequeña rendija a la posibilidad de introducir un cambio, como ocurrió la pasada jornada, en la que Adriano entró por Manuel. Tomó esa decisión por entender que las características del juego de Adriano eran más idóneas para contrarrestar el fútbol de los puntas pacenses y no por deméritos del canterano, al que colmó de elogios por su actitud y su rendimiento. Visto el ensayo ante el filial, queda claro que los retoques no deberían ser un quebradero de cabeza para Duque. Los jugadores que no están entrando en el once inicial demostraron que están preparados para cuando les llegue la oportunidad. El resultado final fue de 3-1, con mención especial para un gol de falta de Fidalgo, que también mostró su habilidad en la distribución del juego, y para el tanto de Cabarcos, un extraordinario derechazo a media altura, pegado al palo, que puso el punto y final al encuentro. Preocupaciones A Duque lo que más le preocupa es que el equipo pueda caer en un estado de autosuficiencia después de sumar cuatro victorias en sus cinco últimos partidos. También recela de la tardanza que a veces muestra el Compos para meterse de lleno en el ritmo de partido. Y no se cansa de pedir un plus de esfuerzo y concentración a fin de evitar la distancia entre líneas, sobre todo cuando es el rival el que tiene el balón. Duque también ha llamado la atención sobre el Numancia, que presentará un equipo muy distinto al que jugó la primera vuelta y que dispone de futbolistas de calidad contrastada. El mismo Numancia que estuvo nueve jornadas consecutivas sin perder, encadenó a continuación una racha de siete sin ganar, racha que rompió el domingo ante el Racing. Lejos de su campo ha ganado dos partidos (Eibar y Gijón) y empatado siete (Badajoz, Córdoba, Las Palmas, Levante, Oviedo, Salamanca y Xerez).