Cuatro semanas de baja para Tristán, que remata así una temporada nefasta
16 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Apenas sí pudo hacer pretemporada por una lesión de tobillo Ha protagonizado numerosos incidentes y ha marcado menos tantos Diego Tristán acaba de poner la guinda a una temporada para el olvido. El doctor Cobián confirmó ayer que la lesión que se produjo en el partido benéfico del Bernabéu es una rotura de fibras en el bíceps femoral y que el tiempo estimado de recuperación puede ser de cuatro semanas y esto puede suponer hasta cinco partidos: Sevilla, Mallorca, Recreativo y Málaga e incluso el Valencia. Pero de todos es conocida la costumbre de Irureta de dosificar la reentrada de sus jugadores en la competición cuando acaban de salir de una lesión. A falta de nueve jornadas para el final, la aportación de Diego en la fase decisiva puede llegar a ser escasa. En cualquier caso, esta lesión no deja de ser reflejo de lo que ha sido la temporada 2002/2003 para el algabeño. Diego ha caminado siempre bajo la lluvia, ora de goles, ora de escándalos. La temporada que ahora entra en su recta final no pasará a la historia como el año de Tristán. Muy lejos de ello, Diego ha comprobado que eso de que lo difícil no es llegar, sino mantenerse, es algo más que una frase hecha. Al ariete deportivista apenas le costó esfuerzo alcanzar el éxito. Lo mismo que ahora, casi sin darse cuenta, está perdiendo peso futbolístico a pasos agigantados. Este es un resumen de la convulsa temporada que ha ofrecido hasta la fecha Diego Tristán: Llega lesionado En Corea se produjo un esguince. Y se lo trajo a la pretemporada. Las dudas sobre si se cuidó o no el tobillo se extendieron dentro y fuera del club. Él sostuvo que todo le fue ajeno, pero el caso es que prácticamente no realizó pretemporada. Rumores y noticias sobre su marcha Su silencio alimentó todo tipo de especulaciones sobre su continuidad en el Deportivo. Que si el Barça, que si Italia. Él sostuvo que siempre pensó en quedarse. Su agente, Francisco Durán, nunca descartó las otras opciones. Irureta le dice que tiene que cuidarse Diego comenzó a quejarse de que no estaba teniendo oportunidades y culpaba de sus males al entrenador. Ello fue después de que se jugara el encuentro de Riazor ante el Real Madrid. Jabo fue duro: «Hay que cuidarse. Él sabe por qué no jugó ante el Madrid. Si hubiera jugado habría sido un agravio comparativo con respecto a sus compañeros. Según se desveló, el conflicto vino dado por el hecho de que a falta de cuarenta y ocho horas para el partido ante los blancos, Tristán fue visto en una discoteca a las siete de la maña, cuando apenas tres horas después tenía entrenamiento. Fue un directivo blanquiazul el que avisó a Irureta de la salida. Desde entonces, la otra vida de Diego va de boca por España adelante. Curiosamente, poco después de todo esto, unos vecinos del barrio sevillano de la Alfalfa denunciaron que Diego protagonizó un incidente con un taxista en la madrugada, unas horas después de que el futbolista hubiera participado en el partido internacional entre españa y Bulgaria que se celebró en Granada. Irureta se puso del lado del jugador, al que, además, favorecía la versión de los vecinos que hablaron de las dos y media de la mañana como de la hora del escándalo, algo que era prácticamente imposible dado que el futbolista a esa hora todavía no había llegado a Sevilla. Espantada en taxi El Dépor estaba atascado ante el Málaga. Diego no carburaba e Irureta, buscando soluciones, metió en el campo a Luque y sacó de él a Diego. El algabeño no pudo celebrar la espectacular e increíble chilena de Albert porque en cuanto pudo se fue del estadio, con bastantes minutos de partido por disputarse, en un taxi. Protestas en el Sardinero Como suele ser habitual, Diego es sustituido por Jabo antes de la conclusión de un partido. Fue en el Sardinero. El andaluz se fue del campo visiblemente enfadado. Toda España pudo ver sus protestas. Las faltas y los penaltis El mal año de Diego y sus ansias de marcar goles le llevan a comportarse con gran egoísmo dentro del terreno de juego. Se queda todas las faltas y llega a discutir con varios de sus compañeros. Nadie es capaz de impedir que las tire todas. En cuanto a los penaltis, discute con Makaay y se sale con la suya ante el Villarreal. Pero ante el Rayo, la reacción del público, con una gran pita, propició que Tristán cediera el lanzamiento a Roy. Aparcamientos en Acea de ama Protagonizó una desagradable discusión con un minusválido que no pudo aparcar en una plaza reservada para personas con su problema porque Diego tenía allí su coche. Fue una disputa desagradable y muy tensa por momentos. Lesión final ¿Mala suerte? O suceso metafórico de lo que ha sido la temporada para Tristán. Si se cuida tal vez llegue para afrontar alguno de los encuentros que restan.