Por él y por todos sus compañeros

Francisco Pastor REDACCIÓN

DEPORTES

El presidente de la Federación Española de Fútbol defiende enconadamente su labor y la de sus vicepresidentes tras las acusaciones públicas de corrupción surgidas en el ente

31 mar 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El abogado Ángel María Villar prepara la defensa del caso más complicado de su carrera: la de su gestión como presidente de la Federación Española de Fútbol (FEF), en entredicho desde el caos originado por el despido del que fuera su hombre de confianza, el secretario general, Gerardo González. Pero este hecho sólo es el punto de inflexión en una trayectoria en la que el directivo federativo se ha mostrado como un presidente con los pies de barro. Por eso, se enfrenta ahora a tres solicitudes de investigación de su labor en el ente: Un informe de gestión limitada que realizará el Consejo Superior de Deportes (organismo que debe coordinar y tutelar a la FEF), un requerimiento notarial de Gerardo González para esclarecer el contenido de cierta documentación y una petición por parte del ex vicepresidente de la Liga de Fútbol Profesional (Javier Tebas) de una auditoría completa. Todo está pendiente de la calificación jurídica que otorguen los Servicios Jurídicos del Estado a esa documentación en los próximos días. Estos son algunos de las polémicas en las que se vio inmersa la FEF bajo el mandato de Ángel María Villar: Cese de Gerardo González El 29 de enero, Villar afirma haber perdido la confianza en su secretario general, que llevaba 18 años en la FEF, y le echa. González estaba enemistado con el vicepresidente económico, Juan Padrón, al que acusó de «monopolizar el poder y manejar las cuentas con escasa transparencia». González, que aún figura en la web federativa desempeñando el cargo que ya no es suyo, cobrará un finiquito de un millón de euros. Fue el inicio de la actual etapa de convulsión en el organismo. Competición renuncia El Comité de Competición en bloque presenta su dimisión irrevocable el 11 de febrero, aduciendo presiones e interferencias en su trabajo, apuntando a los casos del dopaje de Carlos Gurpegi y la situación del dueño del Santander, Dimitri Piterman. Villar elige sustitutos de forma inmediata, pero el nuevo presidente, Lorenzo Pérez, abandona el cargo por incompatibilidad. Junta directiva polémica Tres días después, Villar obtiene un controvertido respaldo de su gestión por parte de su junta directiva. Ésta «ratifica las decisiones del presidente sobre la destitución de González y le pide que, por el bien del fútbol, ponga en marcha las actuaciones necesarias para aclarar la situación creada, sirviéndose de todos los medios materiales y humanos que considere oportunos». Acusaciones de corrupción En la junta, varias territoriales (la aragonesa con el dimisionario Óscar Fle a la cabeza) sospechan que existe corrupción y solicitan una auditoría de gestión, aunque ejercerla es potestad del presidente. Los clubes de Segunda B rechazaron las cuentas. Los fondos destinados a las territoriales también están en entredicho, igual que el contrato firmado con Puma para las categorías inferiores (Padrón es directivo de la firma textil). Respuesta de Villar La FEF se define como un organismo de utilidad pública, sin ánimo de lucro. Su presupuesto cuadra gracias a los fondos públicos provenientes de las subvenciones del CSD, las quinielas y la comercialización de la marca selección española . A pesar de todo, Villar defendió la inocencia de Padrón de este modo: «¿Si fueran ciertas las acusaciones sería para lincharlo? Estoy con él y con todos mis compañeros». Como en el escondite. La FEF y el CSD Ante la situación generada, el 17 de febrero, Villar accede a solicitar al CSD y al Secretario de Estado para el Deporte, Gómez Angulo, «un informe de revisión limitada en relación con cuestiones que se han puesto en tela de juicio por parte de algunos». Sólo los documentos que desee la FEF serán investigados. La situación actual La figura del secretario general se reemplazará por la del coordinador general, posiblemente, desempeñada por Jorge Pérez, hasta ahora director de comunicación y relaciones externas. Ángel María Villar controla las federaciones territoriales por medio de los vicepresidentes Juan Padrón y Juan Espino, y cercena así la posibilidad de una alternativa de poder, que puede estar fraguándose en la sombra.