Trabajó en Riazor con Mallo y el preparador de porteros del Deportivo.
20 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Fueron sólo 25 minutos, pero los 25 minutos de entrenamiento más satisfactorios que ha realizado el Dépor en los últimos meses. La vuelta al cole de Molina después de su enfermedad despertó tal expectación que varios jugadores del equipo no quisieron perder detalle a pesar de que, para ellos, la sesión había terminado diez minutos antes. El guardameta llegó a Riazor a las once de la mañana. Sus compañeros, muy afectuosos, se volcaron con él. Después salieron al terreno de juego, mientras Molina empezaba a trabajar en el gimnasio del estadio. Una hora más tarde, Irureta dio por finalizada la sesión y los futbolistas se retiraron al vestuario. Ese fue el momento que eligió el valenciano para salir al campo y tocar el balón por primera vez en tres meses. El recién llegado se ejercitó en compañía de José Sambade, preparador de porteros del Deportivo, y Dani Mallo, que quiso entrenarse junto a él. Primeros ejercicios Colocado frente a la portería de General, Sambade empezó a volear desde el área pequeña balones que el meta atrapaba contra su cuerpo con facilidad. Fue su primer ejercicio. En la grada, una nube de fotógrafos y cámaras de televisión inmortalizaban el momento. En el campo, sentados en uno de los banquillos, no perdían detalle de lo que pasaba los jugadores Manuel Pablo, Mauro Silva y Andrade. Junto a ellos, Francisco Melo, segundo entrenador, y José Ángel Franganillo, preparador físico. Más lejos, el marroquí Naybet se entrenaba por su cuenta. Y hasta Javier Rego, utillero del Dépor, salió del vestuario para ver trabajar a Molina. Buen humor y caras de satisfacción en ese banquillo, desde luego. En la grada hubo quien no pudo evitar el símil cuando, para sorpresa de todos, el sol asomó la cabeza en un día gris. El portero aparecía en ese momento por el túnel de vestuarios. El meta trabajó con series cortas de ejercicios. Saltos para atrapar el balón, abdominales con la pelota... Para no agotarse en esta primera sesión alternó el protagonismo con Dani Mallo, que fue sometido por Sambade a idénticas pruebas, de manera alternativa.