El equipo valenciano firma un contundente triunfo sobre el Barça que le sirve para lograr el liderato en exclusiva
21 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El Pamesa Valencia le dio un codazo al colíder para quedarse solo en la cima. El conjunto valenciano derrotó de forma contundente al Barcelona (87-74) en un partido igualado en la primera parte pero que en la segunda fue dominado por el equipo local, que construyó su victoria sobre una asfixiante defensa que nubló las ideas del cuadro catalán, demasiado dependiente de sus individualidades. El Pamesa, contagiado por la euforia de su afición, trató de imponer su ritmo en el inicio, pero en el minuto cinco dos de sus titulares ya estaban en el banquillo: Oberto por faltas y Kammerichs con un esguince en su tobillo. Poco después, una canasta de Hopkins sumaba el punto número cuarenta mil de los valencianos en la ACB y empataba el partido. Pero el ingenio de Navarro y los centímetros de Dueñas volvieron a poner tierra de por medio (21-28, min 14). La salida a pista de Montecchia y Luengo le dio mordiente al juego exterior del Pamesa y le permitió reaccionar hasta ponerse por delante aprovechando que las rápidas rotaciones Svetislav Pesic impedían que los blaugrana se concentraran. El equipo valenciano volvió tras el descanso convencido de que sus opciones de triunfo pasaban por la defensa y la aplicación de esa conocida fórmula le permitió, con contraataques bien culminados por Paraíso, desmontar a un Barça en el que sólo Fucka encontraba el camino al aro (55-43, min 24). El despertar anotador de Oberto acentuó los problemas defensivos de los catalanes y permitió a Olmos dar descanso a Tomasevic. En el Barcelona, Bodiroga trataba de asumir la responsabilidad ofensiva pero era poco argumento ante la gran defensa valenciana y la desventaja no disminuía. En el último cuarto el conjunto culé trató de aumentar la intensidad de su juego, pero lo hizo de una manera desordenada que sólo consiguió allanar el camino de un Pamesa que al acabar el encuentro fue largamente ovacionado por su afición.