Tácticas y libertades

GASPAR ROSETY

DEPORTES

LA VOZ El Real Madrid y el Barcelona han dejado bastante claras sus posibilidades técnicas y tácticas en el último fin de semana. Van Gaal volvió al confusionismo de su libreta y se presentó en Riazor con cuatro defensas, uno de largo recorrido por la derecha, tres pivotes, Kluivert lejos del área y un desastre táctico obsesionado por la apertura de Makaay a la banda derecha.

19 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

En la pizarra, Van Gaal es el caos. Ni ve los planteamientos ni corrige los errores. Del Bosque cuenta en el Madrid con otros problemas. El equipo no ofreció salida de la pelota ni fluidez de juego y se sometió al sistema Del Bosque , consistente en confiar el partido a la inspiración de las estrellas. Como Figo, Raúl, Ronaldo y Zidane fueron incapaces de marcar un gol, el Madrid se resquebrajó. Vimos el trabajo de Raynald Denoueix con la Real. Todo bien estudiado, bloqueando la salida de Helguera para posibles pases, la presión de los puntas donostiarras sobre los laterales y la cercanía exagerada y obligada de Cambiasso y Makelele. La Real no improvisó, trabajó antes y durante el partido. Por su parte, Irureta planteó el choque para jugar contra un Barcelona previsible y se encontró ante un equipo imprevisible donde nada era como debía haber sido. Por eso, causando un dolor extremo a Amavisca, tuvo que replantear el partido y lo hizo con un criterio acertado, aunque no siempre bien comprendido en las gradas. Al Deportivo le salió bien la corrección táctica y el Barcelona no se enteró. La Real bloqueó al Madrid y éste no supo desbloquearse. Alguien dijo que los partidos tácticos son malos, sin calidad. Pero la táctica encierra los secretos del fútbol. No está reñida con la fantasía, la imaginación y la libertad puesto que no hay mayor libertad de creación que aquélla que nace de la base del trabajo y la planificación. Lo demás son lujos. Tanto Denoueix como Jabo Irureta ganaron sus partidas.