El Concello acorrala a Caneda

La Voz LA VOZ | SANTIAGO

DEPORTES

El grupo de gobierno insta una asamblea para destituir al presidente El PP local también se desmarca del mandatario azul y blanco

12 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Hace poco más de un mes el concejal de Deportes, Bernardino Rama, y el presidente del Compostela, José María Caneda, convocaron una rueda de prensa para anunciar el fin de las hostilidades y el comienzo de una nueva etapa marcada por el diálogo y la colaboración. Eso sí, supeditada a la elaboración de un informe sobre la situación financiera de la entidad y, a partir de ahí, un plan de viabilidad. Dieciséis horas más tarde, el alcalde introdujo un matiz sustancial. Condicionó el apoyo municipal a la marcha de Caneda. Cambió el escenario y empezó una fase de negociación con un grupo de empresarios liderado por el patrocinador del club, Grupo Mahía, y respaldado por el Ayuntamiento. Tras los compases iniciales, Caneda puso precio a su marcha: 1,2 millones de euros por sus acciones y el dinero de su pecunio puesto en el club a lo largo de los dos últimos años. Aunque aparentemente había acuerdo, no llegó a concretarse. O no se puso sobre la mesa el 1.200.000 euros. Giro de 180 grados Y en esto Caneda operó por sorpresa otro cambio de escenario. Llegó a un acuerdo con un empresario luso, Fernandes Martins, cifrado en 1,082 millones de euros (180 millones de pesetas). Martins ya puso algo más de 180.000 euros para saldar la deuda que mantenía el club con Adriano. Y entregó tres pagarés por importe de 300.000 euros. A cambio, accederá a una vicepresidencia del club, se hará cargo de parte de las acciones que controla Caneda y tendrá derecho a quedarse con el 30% del dinero que genere el club en concepto de traspaso de jugadores. Caneda está negociando hacer efectivo el primero de los pagarés antes de su vencimiento para poder hacer frente a las nóminas que tienen pendientes los jugadores y cuadro técnico (tres) y el personal de la entidad (seis). Esta solución no ha sido bien acogida por el grupo de gobierno, crítico con la gestión de Caneda y receloso de las actividades empresariales de su nuevo socio. Y ha decidido poner en marcha otra estrategia para promover un cambio en el consejo de administración. Nueva estrategia El Concello, que controla el 20% de las acciones, ha solicitado una asamblea extraordinaria con tres puntos en el orden del día: destitución del consejo de administración; designación de uno nuevo; ejercicio de las acciones que procedan para exigir a los dirigentes del club las responsabilides que pudieran derivarse de su gestión. El grupo de gobierno entiende, sobre este particular, que la responsabilidad no es la misma en todos los casos. «Nós o que queremos é que este club sexa xestionado e subsista. O que queremos é salvagardar a persoas que estiveron traballando arreo polo club e que se ven envoltos en situación nas que nunca pensaron verse», resumió Bernardino Rama. No concretó el concejal si el Ayuntamiento presentará la querella que está redactada y que lleva algo más de un mes pendiente de saber si pasa a los juzgados o se queda en papel mojado. El BNG, socio de los socialistas en el gobierno municipal, apoya la medida. Y el PP local, que siempre había apostado por buscar una solución negociada, ha optado por desmarcarse de Caneda.