El Compos prevé un recibimiento poco afectuoso en Getafe

La Voz

DEPORTES

30 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El Compostela encara el partido del sábado en Getafe a sabiendas de que la afición madrileña no le deparará un recibimiento afectuoso. En la memoria reciente está el partido que ganaron los santiagueses en mayo de 2001, a pesar de que el resultado había favorecido a los locales por 3-1. En los minutos finales de la primera mitad coincidieron en el campo cuatro futbolistas extracomunitarios. El Compos reclamó la alineación indebida. De poco sirvió a la postre, ya que tanto santiagueses como madrileños acabaron con sus huesos en la Segunda División B al concluir la Liga. Al Getafe tampoco le hubiese llegado con esos tres puntos para salvar la categoría. El cartel de Duque A todo ello se uno el hecho de que alguna de las peñas del equipo madrileño siempre ha mostrado su tirantez con Luis Ángel Duque, incluso cuando estuvo al frente del propio Getafe, en la temporada 95/96. Llegó desde el Leganés, el eterno rival, y esa circunstancia le pasó factura. No obstante, Duque mantiene una buena relación con los rectores del Getafe. De hecho, el domingo estuvo departiendo con los dirigentes que viajaron con el equipo hasta Ferrol. Y entre los futbolistas que militan en el cuadro madrileño figuran jugadores que ya tuvo a sus órdenes como es el caso de Vivar Dorado, o el lateral Mario, que hizo sus primeras incursiones en la primera plantilla del Getafe precisamente de la mano de Luis Ángel Duque. Resultados adversos A los aditamentos extradeportivos se una otra circunstancia adversa para el Compostela. En sus dos últimas visita no se le ha dado nada bien el Coliseo Alfonso Pérez Muñoz. En la temporada 99/2000 cayó sin paliativos, 4-1, en una jornada aciaga. Regaló tres de los cuatro goles. Al año siguiente el resultado fue el ya reseñado 3-1, alineación indebida al margen. Tanto en un caso como en otro el equipo santiagués causó una muy pobre impresión. El sábado intentará invertir esa inercia y sumar la primera victoria de la temporada sin preocuparse de que los indicadores previos al encuentro le sean, en principio, desfavorables.