El ruso Sergei Smetanin se anotó con solvencia la etapa previa a la subida más temida por los participantes en la ronda española
21 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El ruso Sergei Smetanin del equipo Jazztel-Costa de Almería se impuso ayer en la décimocuarta etapa de la Vuelta ciclista a España, que vivirá hoy su momento más esperado con el ascenso al temido monte Angliru. La decimoquinta etapa puede ser considerada como la jornada más dura de la presente edición de la prueba. Entre Gijón y el alto del Angliru habrá 176,7 kilómetros y cuatro puertos puntuables para el premio de la montaña, el último de ellos, el Angliru. El pelotón al completo tiene miedo. Más que miedo, pánico a una etapa que puede poner patas arriba la Vuelta. Un mal día en esta cima asturiana no es como un desfallecimiento en Sierra Nevada. El muro contra el que se enfrentarán los corredores tiene rampas de hasta un 23 por ciento de desnivel. Terrible cuando las mismas se encuentran a falta de poco más de dos kilómetros para la llegada a meta. El miedo es tal que hasta el propio presidente de la Asociación de Ciclistas se manifestó en la línea de eliminar esta etapa de la ronda. Como prueba de lo que puede suponer para la clasificación final esta etapa, vayamos a la edición del 2000 de la ronda española. En esa ocasión se impuso el italiano Simoni, en una jornada en la que Heras confirmó que iba a ganar la Vuelta. Se recorrieron 168 kilómetros. Gilberto Simoni se impuso en la cumbre a Jan Hruska, que defendía los colores de Vitalicio, pero que entró a 2 minutos y 19 segundos. Roberto Heras cedió 2:58, Ángel Casero se dejó 6:39 y un joven Óscar Sevilla cedió 7:32. Estas diferencias confirman que en la montaña que da sombra a la ciudad ovetense, las distancias en la clasificación pueden llegar a ser importantísimas. El duelo entre los Sevilla, Heras y Beloki, está servido. El Angliru dictará setnencia.