El pase no llegó a tiempo para que jugase en Gijón
16 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El estreno en competición del Ulla Oil Rosalía de Castro, que ya había estado precedido por un mar de incertidumbres, se complicó todavía más con la ausencia del último fichaje, Tom Wideman, por problemas de índole burocrática. El jugador llegó el jueves, viajó con sus compañeros y estuvo en Gijón. Lo que no llegó fue el tránsfer. Los directivos aceleraron las gestiones hasta momentos antes de que comenzase el partido, pero sin éxito. Quico Montero, gerente del club, califica la situación como «increíble». «Nada más pisar Santiago, Wideman firmó el papel que nos autoriza para pedir el tránsfer. Se formalizaron todos los pasos y se pidió la documentación dos días antes del partido. Incluso pagamos los 120 dólares que requiere esta operación. Pero la NBA no libró el pase a tiempo». El club incluso se puso en contacto con Javier Encarnación, secretario general de la Federación Española de Balancesto. Pero no se pudo hacer nada. El Rosalía concentra ahora sus esfuerzos en tratar de reponerse de la dura derrota sufrida en Gijón. El viernes recibirá al Universidad Complutense y Wideman tendrá ya la documentación tramitada. «Aunque no llegue el pase desde la NBA, pasada una semana la FIBA puede emitir la correspondiente autorización», expica Quico Monetero. De una manera u otra, el Ulla Oil podrá contar con su pareja de extracomunitarios.