El centrocampista del Chievo Verona confiesa que su nombre y su edad eran falsos y que mintió para triunfar en el fútbol
23 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Ayer, Luciano Siqueira, centrocampista de 27 años, no aguantó más el peso de su conciencia y confesó la mentira que venía viviendo desde 1996. Entonces, falsificó su partida de nacimiento para pasar a llamarse Eriberto Conceiçao da Silva, y quitarse de golpe cuatro años de edad. «Lo hice para poder ser profesional, me quedé huérfano y quería huir de la pobreza», manifestó Luciano desde su residencia en Sao Paulo a los medios italianos. Lo que empujó al brasileño a su confesión fue querer darle a su hijo el verdadero apellido de la familia. Luciano (o Eriberto, como prefieran) milita actualmente en el Chievo Verona, el equipo revelación de la pasada temporada en Italia. El brasileño reconoció que «algunas personas» le aconsejaron mal. La historia que le llevó a convertirse en Eriberto se remonta al verano del 96. El joven Luciano despachaba frutas y legumbres en una modesta tienda de Río Bonito (en el estado de Río). Había dejado el colegio ya en quinto de EGB. Su tiempo libre lo mataba bailando funk y jugando al fútbol, y un domingo, después de la pachanga , un pastor evangelista llamado Hamilton vio en él talento y lo recomendó a un ojeador del Palmeiras. Empujado por las maniobras de su agente, el mito del Vasco, Pedrinho, Luciano entró en los juveniles, aunque tenía cuatro años más que sus compañeros de 16. Sus cualidades le hicieron disputar algunos partidos con el primer equipo, al lado de Djalminha, Luizao, Cafú y Flavio. Estaba siguiendo los pasos de su modelo, César Sampaio. En el 99, sus méritos le llevaron a la selección sub 20 (edad que rebasaba claramente). Allí coincidió con el culé Geovanni, el valencianista Fabio Aurelio y el celeste Edú, quien asegura que «Eriberto (como él lo conoce) no es capaz de mentir así, fue su entorno quien lo hizo». «Scolari, que lo hizo indiscutible en el Palmeiras, lo ayudó mucho y pensaba convocarlo para la selección», asegura, defendiendo la calidad futbolística de Luciano. Su actuación en la Copa América sub 20 llamó la atención del Bolonia, que lo fichó por 3 millones de dólares, cifra nada desdeñable para un jugador de 20 años (o eso creían). De ahí pasó al Chievo, conjunto con el que ascendió a serie A y la temporada pasada logró el acceso a la UEFA como uno de los indiscutibles de la sorpresa del Calcio. El embargo de bienes de la Lazio frenó su pase al club romano. Ahora, el Chievo le muestra todo su apoyo al jugador para que siga vistiendo el número 15, aunque con el nombre de Luciano.