El primer ataque del Once

PEDRO J. BARREIROS A CORUÑA

DEPORTES

ERIC GAILLARD / REUTERS

09 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuatro, cinco, seis,... En pleno esfuerzo, los segundos van pasando lentos e inexorables por la mente de Marcos Serrano. Con la vista fija en el cronómetro de su bicicleta, el vigués -más cualificado para la montaña que para las pruebas contra el reloj- pasa al primer lugar del grupo apenas un instante. «Al principio son los especialistas los primeros que marcan el ritmo, pero poco a poco vamos entrando todos y, al final, si miramos cuántas veces hacemos el relevo cada uno, todos andamos a la par», señala. Serrano descansa en su hotel en Reims. «La etapa de hoy (por ayer) no ha sido muy dura. Lo único, la tensión de todos por querer estar delante... Mañana (por hoy) ha de ser diferente». El ciclista del Once Eroski destaca la importancia de la contrarreloj por equipos que se disputa hoy. También reconoce a su gran rival: Armstrong. «Saldremos mentalizados para quitarle el máximo tiempo posible; sabemos que será la mejor oportunidad que tengamos para ganarle, así que todo lo demás -añade- que si Igor se pone líder, que si ganamos la etapa,... Eso todo es secundario, sólo pensamos en distanciar al americano lo más que podamos». Ritmo alto El corredor, vencedor de la crono por equipos que ganó el Once en el Tour de 2000, apunta que la sincronización y seguir las pautas marcadas son las claves de esta especialidad. «El corredor debe seguir la orden de marcha y ser capaz de mantener la velocidad marcada de antemano... Lo que pasa es que una cosa está clara: si el director nos dice que hay que ir a 60, Olano es un especialista y puede mantener esta velocidad mucho más tiempo que yo, que cuando veo que mi ritmo va cayendo a 50 me tengo que apartar. Eso sí -agrega- voy a poner mi granito de arena para ganar la contrarreloj», señala. Porque, en opinión de Serrano, el posible triunfo de hoy es el más bonito de la vida de un ciclista. «No sólo depende de tu fuerza, sino de la buena sintonía del grupo; nadie se puede escaquear y todos estamos obligados a darlo todo», afirma, al tiempo que señala a sus rivales de la etapa: «El Credit Agricole (a pesar de la baja forma que parece arrastrar Moreau), el US Postal y cualquiera de los equipos holandeses y belgas», explica. Eso sí, el vigués matiza que el principal escollo que encontrarán en la prueba parte de su propio rendimiento. «Recuerdo que el año pasado también todos nos daban como favoritos y al final llegó el Credit Agricole y nos venció. Hicimos un gran trabajo, era yo el único que repetía en el grupo del triunfo de 2000 y creo que sufrimos algo de miedo escénico. Pero este año nos toca ganar».