La rueda de la fortuna

B. U. LUXEMBURGO

DEPORTES

Los éxitos deportivos de Lance Armstrong son la base de su imperio económico. Gana unos ocho millones de euros por temporada. El norteamericano sabe que para mantener esas cifras debe ganar el Tour. La razón es muy sencilla. La carrera gala se retransmite en directo a Estados Unidos y la popularidad del corredor norteamericano es muy alta. Más que sus triunfos deportivos, o al mismo nivel, está su victoria contra el cáncer. Fue ese triunfo el que le permitió llegar al gran público en su país. El primer candidato a ganar el Tour tiene un buen número de contratos personales que le reportan esas cuantiosas ganancias. La cifra se acerca a los dieciséis. El más importante de todos ellos, lógicamente, es la cantidad que le paga US Postal, dos millones y medio de euros por temporada, con un contrato que finaliza en el 2004. En esas fechas, podría llevar seis victorias en la carrera gala. Laboratorio médico Otra de las empresas con las que tiene contrato es Bristol-Myers (el laboratorio médico que ha comercializado el producto con el que fue tratado durante su cáncer), que le paga un millón de euros al año. De Coca-Cola cobra medio millón de euros por coger la botella en determinadas situaciones, junto a alguna otra contraprestación. Otro de sus mejores clientes es Nike, la empresa de ropa deportiva, que le paga 700.000 euros al año. La comercialización de su autobiografía, publicada por Penguin Putnam Books, le reporta todavía unos dividendos de 500.000 euros. Tiene varias páginas en Internet, Kickstant.com, Bridge (Financial Website), Web MD (health site), que también le producen ingresos, además de sus acciones en una mina de oro en Zimbawe, que dirige Paul Sherwen, ex-ciclista y ex-relaciones públicas del Motorola. A las empresas citadas hay añadir diversas firmas implicadas en el mundo del ciclismo como la marca de bicicletas americana Trek, unos 600.000 euros al año, las firmas de gafas (Oakley), de cascos (Giro) y de componentes (Shimano), junto a otras empresas como Bike. com, AIM Mutua Financial, America General Insurance o General Mills/Weathies. Todos estos contratos le permiten afrontar importantes inversiones. Así, se compró una casa en Gerona, que es monumento artístico y por la que pagó cien millones de pesetas, y también cuenta con un avión privado.