Con el tono autoritario que le caracteriza, Louis Van Gaal propinó al coruñés y barcelonista Nano una patada en el trasero cuando dijo ante los medios de comunicación catalanes que no va a contar con el joven extremo zurdo. «Debutó conmigo en el primer equipo hace tres temporadas y ahora sigue en el filial. Eso significa que no lo ha hecho bien», protestó el entrenador del Barça, que recomendó a Nano que vaya buscando equipo. Pero en opinión del ex-futbolista del Ural, la culpa de esta bravata «no es de Van Gaal», porque lleva dos años sin verle jugar al fútbol y no puede saber si lo ha hecho bien o mal. Nano asegura que ha sido Rifé, responsable del fútbol base del Barcelona, quien ha entregado a Van Gaal «un informe negativo» en el que puede leerse que el jugador «se ha acomodado», según explica el propio futbolista, que no está de acuerdo con ese juicio. «Rifé actúa también por envidia -agrega-, porque sostiene que un jugador de veinte años no puede ganar lo que yo estoy ganando (unos 600.000 euros por temporada), y que no debería tener un Mercedes. Todo eso ha salido en los medios de comunicación, pero creo que él no tendría que entrar en la vida privada de un jugador, sino en la profesional». El futuro de Nano es ahora incierto, pero el coruñés ha pedido a su representante que le busque un equipo de Primera División. El extremo jamás ha ocultado su deseo de jugar en el Deportivo. «Sería un sueño, siempre he dicho que me gustaría volver a A Coruña». Respecto a su trayectoria en el filial, durante los últimos años, recuerda que tuvo que operarse del tobillo la temporada en que debutó con el primer equipo. «Después -dice- ni Serra Ferrer ni Rexach me dieron oportunidades».