El otro derbi de América

JENARO LORENTE ,

DEPORTES

ANDREW WINNING / REUTERS

16 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Las selecciones de México y Estados Unidos protagonizan un duelo morboso e inédito, pues a pesar de que se volverá a vivir una nueva edición del gran clásico de la Concacaf, éste jamás se produjo en una fase final de un Mundial. Ambos equipos llegan al partido después de haber superado contra todo pronóstico la primera fase del campeonato. México lo hizo completando un trío de resultados excelentes (dos victorias y un empate) que le dieron el liderato del grupo, y Estados Unidos pegó uno de los bombazos al derrotar a Portugal (3-2). Para los mexicanos su enfrentamiento ante los Estados Unidos será doblemente histórico, pues si ganan pueden plantarse por tercera vez en la antepenúltima ronda del campeonato después de haberlo hecho en 1970 y 1986, ambas como país organizador. Los centroamericanos están siendo una de las más gratas sorpresas en lo que lleva de campeonato, ya que ha mostrado un juego muy conjuntado, con solidez defensiva y peligro en la punta de ataque. El combinado estadounidense no alcanza un ronda de cuartos de final desde 1930. Desde entonces, el techo lo marcó en su Mundial, en 1994, edición en la que llegó hasta los octavos de final. Bruce Arena tiene dos bajas seguras para el partido, la del defensa Hejduk, que cumplirá un partido de sanción, y la del zaguero Agoos, lesionado en el último encuentro. La expectación para el partido es máxima en México, donde las calles de la capital se paralizaron durante el partido ante Italia y salieron a festejar toda la noche la clasificación para los octavos.