España va bien

DEPORTES

No está mal. No somos campeones del mundo, pero ganamos en un debut después de 52 años. La selección apuntó luces y sombras ante un rival muy flojo.Vayamos por minutos. No hubo tensión en el inicio. Menos mal que aparecieron los reflejos eléctricos de Casillas a cabezazo del rival y a disparo venenoso de Zahovic. España tardó en enterarse. No puede volver a pasar o nos robarán la cartera. Tardamos 35 minutos en combinar con peligro. Antes sólo dos balones parados de De Pedro. Fueron la garra de Luis Enrique, lo artista de Valerón, la estrella de De Pedro y el oportunismo de Raúl los primeros en encontrarse.

03 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Raúl la pifió débil de cabeza. Estos cuatros fueron lo mejor del equipo de medio campo para arriba. Baraja, muy normal; y Tristán, muy ausente, abducido. Eslovenia, a lo suyo, puro candado. Ocho atrás y dos arriba. Camacho pedía bandas, pero las bandas no existían. Aparecieron entonces dos de los cuatros citados. La furia de Luis Enrique, con la suerte de los rebotes a favor, y el oportunismo de Raúl, justo a un minuto del descanso. El del Madrid regateó como en aquella final de la Intercontinental, el central esloveno barrió el césped, y la echó a la red. España reventaba al fin el candado de Katanec. En el segundo tiempo se vio lo mejor y lo peor de España. Primero vino lo mejor. De Pedro sí que tiró del carro y de qué manera. Lo hizo todo bien: desmarques, pases, regates... La conexión Valerón-Tristán sólo funcionó una vez. El meta se la sacó bien a Tristán. El punta del Dépor o mejora o huele a titularidad para Morientes. Los eslovenos perdían y no atacaban, unos amigos. Su ritmo es tedio. Parece que juegan con un pitillo en la mano. Llegó la gran fase. Jugadón de Morientes y el portero rival se la sacó con pie de balonmano. Misiles de De Pedro y la Jugada. Robó Helguera, chilena de Morientes, pase de ensueño de De Pedro para la primera comunión con el gol del pincel de Valerón. Dos a cero. ¿Partido resuelto? No. Faltaba lo peor de España, las sombras. Ellos quitaron a Zahovic y metieron a Cimirotic y a Acimovic. Bajaron la pelota al verde y sacaron petróleo de la pareja de centrales más lenta. Sacaron lustre de los años de Nadal y Hierro (mejor atrás Helguera que el abuelete Nadal). Menos mal que el árbitro marroquí, amigo, amigo, no vio bien una entrada de Romero y regaló un penalti sobre Morientes. Cuidado que los demás van a atacar más que estos. Estuvo bien, porque en el Mundial nadie regala nada. Ni Eslovenia. Pero Baraja está muy solo para tener por detrás a la Tercera Edad, aunque Pujol sea una locomotora del Ave.