BALONCESTO / EL CAMINO DE RETORNO A LA ACB
06 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.X. R. C. MELILLA. Enviado especial Recuperar el ritmo. Marcar la pauta de la serie. Olvidarse de las posesiones interminables y buscar la velocidad supersónica del baloncesto. A eso aspira Salva Maldonado para cerrar la serie esta noche. El catalán unió el análisis de la derrota del domingo a las previsiones para esta noche: «Estamos perdiendo el ritmo del juego. Ellos están apostando por lentitud, con posesiones largas que le interesa de cara a jugar con pocos jugadores y apostar por tanteadores cortos y nosotros no somos capaces de momento de romper esa inercia». La premisa pasa por recuperar el rebote. Un equipo que superó las mil capturas en la fase regular no puede estar por detrás de los norteafricanos en los tres partidos. Ganar consistencia por dentro es esencial: «Todo va unido a que controlemos los rebotes y de momento no lo estamos haciendo. Debemos seguir muy intensos atrás para provocar pérdidas para correr. Necesitamos continuidad en ataque, ya sea anotando o reduciendo las pérdidas y también metiendo algún tiro libre más». Salvo en los tiros de dos, todos los porcentajes están siendo malos. En triples el 29% a lo largo de la serie. En tiros libres 10/20 el domingo. Llegados a este punto, más de uno comienza a pensar como el COB se puede hacer de nuevo fuerte por dentro. Maldonado tiene la respuesta sobre el papel: «Es una cuestión de responsabilidad individual y de equipo y a partir de ahí estar preparados para correr y anotar fácil». Elogió el comportamiento del equipo a lo largo de la serie «pero después las cosas hay que hacerlas y contar también con el rival, y en ese sentido Melilla está jugando sus armas y nos está poniendo problemas. Tenemos la eliminatoria de cara, pero tenemos que cambiar la línea para cerrar la serie», cuestión que le «permitiría preparar la siguiente eliminatoria que es nuestro objetivo, además jugar un quinto es un cara y cruz». No faltó su comentario sobre el ambiente. Tiene noticias de que hoy habrá todavía un mayor desembarco de argelinos en el Ciudad de Melilla: «Un inmigrante de esos anima como cinco de los de aquí. Si traen 200 más, no es necesario que venga ninguno de Melilla. Eso es bueno, a nosotros nos va ese tipo de ambiente. Nos hace estar más fuerte y nos puede ayudar».