TENIS / TROFEO GODO 2002
28 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El Godó 2002 ha culminado con la legítima victoria del argentino Gastón Gaudio (64 ATP), nacido en Buenos Aires el 9 de diciembre de 1978. En la final de ayer prácticamente se paseó frente al ilerdense Albert Costa, décimo quinto favorito, al que derrotó por un clamoroso 6-4, 6-0 y 6-2 en dos horas y cuatro minutos. A Gaudio, que en su momento dudó entre el fútbol, que le apasiona, y el tenis -al que se ha entregado profesionalmente- este primer título de su carrera le ha proporcionado un premio de 150.000 euros (24,96 millones de pesetas). Tras batir a Costa por abrumadora superioridad al sudamericano le faltó tiempo para dedicar el triunfo a su madre, Marisa, una coruñesa afincada desde hace muchos años en Buenos Aires. En la rueda de prensa, Gastón Gaudio tuvo a orgullo proclamar que «mi mamá es española, de La Coruña; y si no le dedico esta victoria, lo primero de todo, no me deja entrar en casa». El bonaerensa ha vivido en Barcelona la mejor semana de su carrera. Con su juego de constante devolución fue superando, uno tras otro, a Albert Montañés, Thomas Enqvist, Carlos Moyá, Beto Martín, Lleyton Hewitt y Albert Costa. Seis rivales ante los que no ha cedido ni un sólo set. Realizó un esfuerzo supremo y puso de relieve una condición física envidiable. Frente a Costa, en la final, soltó el brazo con una fuerza increíble. Especialmente su revés a una mano fue algo así como como un latigazo insufrible para su oponente. Gaudio, que tiene como entrenador a Tony Pena, fue no hace mucho el héroe del equipo de su país frente a Croacia, en la Copa Davis. En su palmarés del circuito ATP registra victorias sobre Andre Agassi, Marat Safín y Yevgeny Kafelnikov. En tierra batida desarrolla un juego de extraordinaria seguridad y si hasta ahora no se ha situado en relevantes puestos del ranking, a este paso habrá que tener en cuenta su nombre cuando lleguen eventos como Roland Garros. Albert Costa sufrió en sus propias carnes la firmeza y potencia de Gaudio, que se convierte en el segundo de Argentina en conquistar el Trofeo Godó. El primero fue Martín Jaite (1987), esta vez su asesor.