El fútbol abandona O Couto

X.R. CASTRO OURENSE

DEPORTES

SANTI M. AMIL

FÚTBOL / OURENSE

21 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Ni fútbol, ni copa ... y goles de penalti. Las dos escuadras con mayor vocación ofensiva de la Liga y con los candidatos al pichichi en sus filas defraudaron. Afrontaron un partido encaminado al cerocerismo puro que tan sólo dos decisiones arbitrales -acertadas según la tele- se encargaron de alterar. Al final, Kiko y Quero fueron los únicos que salieron ganando. Acertaron desde el punto de penalti y elevan a 17 su cuenta realizadora. La tarde era plomiza. O Couto soportaba una temperatura superior a los 30 grados a la hora de comenzar el partido. Quizás por eso -cuando menos vale de justificación- el partido careció de ritmo y estuvo repleto de imprecisiones. Bien es cierto que el Ourense salió con ganas, que no tardó nada en meter a un rival predispuesto a defenderse en su cueva, pero nada más. Las ocasiones no pasaron de ser ficticias -apenas una ruptura de Golo y un remate de Manolo-, e incluso a base de pelotazos, el Zamora estuvo a punto de aprovechar la movilidad de Diego y Quero para sorprender a Josiño. El segundo tiempo no deparó nada mejor. Quizás una marcha más en la salida del Ourense, que aprovechó la velocidad de Golo y del recién salido Nacho para poner en apuros a un Yubero que ayer se especializó en perder tiempo. Sin embargo, volvió a ser el reservón Zamora quien lo tuvo todo a favor, hasta el punto de plantarse cinco jugadores visitantes en el área local frente a Josiño y Seoane. El lateral le robó la cartera a todos enviando el balón a córner. Era el preludio de que lo mejor estaba por llegar. Cuando el tedio y la capacidad de sufrimientos habían alcanzando cotas máximas en la grada, llegaron los dos penaltis. Casi con el partido extinguido. Primero fue el recién salido Ateca quien interceptó el balón dentro del área. Él asegura que con la cara, pero el árbitro señaló el punto fatídico y permitió a Quero adelantar a un Zamora que ya jugaba en inferioridad por expulsión de Pedro Pascual. Sin embargo, en la jugada siguiente un contacto del balón con el brazo de Cifuentes significó el segundo penalti. Kiko recogió el guante y empató.