Separados pero no reñidos

TINO RASCADO PONTEVEDRA

DEPORTES

XOÁN CARLOS GIL / RAMÓN LEIRO

FÚTBOL / PONTEVEDRA

17 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

No están reñidos. La unión de la plantilla del Pontevedra está siendo una de las claves de la clasificación del equipo. Aun así, los jugadores granates trabajaron ayer en dos escenarios completamente distintos. Los que vienen jugando habitualmente lo hicieron en el gimnasio Budo a las órdenes del preparador físico Sergio Martín, donde disfrutaron hasta de jacuzzi; los menos rodados en Pasarón, donde Raúl González los sometió a ejercicios de reacción y mucho disparo a puerta en busca de la puesta a punto para iniciar las rotaciones una vez que quede asegurada la clasificación matemática para la fase de ascenso. Sergio Sánchez, el lateral derecho del Pontevedra, es, junto con Tonino y Aláez, de los que más minutos ha jugado a lo largo de la temporada. Sin embargo, el defensa asturiano asegura que su fuerte «siempre ha sido la condición física» y que tiene las pilas cargadas para seguir compitiendo hasta el final. El respiro que pretende darles Raúl González antes de entrar en el play-off «puede venirnos bien, ya que además estará supervisado por el preparador físico», pero aún así Sergio es de los que piensa que el entrenador «ya ha hecho muchos cambios a lo largo de la temporada y aunque un poco de cansancio siempre se puede acusar», cree que la plantilla, en líneas generales, «está en buen momento físico». Mientras, Pablo Vázquez, que en la mañana de ayer se entrenó en Pasarón a las órdenes de Raúl González, tampoco cree que el casancio sea el culpable de la irregularidad mostrada por el Pontevedra en el último tercio de la competición. «Tampoco se acusa un desgaste psicológico ya que en las condiciones en las que llevamos la Liga, clasificados en lo alto de la tabla, hacen que en este terreno estemos al 200 por ciento», precisa un jugador que disfruta de la mejor temporada del equipo granate en los muchos años que lleva defendiendo la camiseta del Pontevedra. Tanto Sergio como Pablo Vázquez lamentan no haber logrado un triunfo el sábado en Balaídos con la que poder festejar este domingo, ante el Aurrera, la fiesta del play-off. Ahora su objetivo es ganar el encuentro del domingo: «Serán tres puntos muy importantes para no perder esa segunda plaza en la que llevamos tanto tiempo y que nos gustaría mantener», matizó Sergio.