EL ARBITRAJE FUE FUNDAMENTAL

La Voz

DEPORTES

EL ANÁLISIS

10 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El Dépor estuvo bien, pero el Manchester tenía la lección bien aprendida. Salió a esperar al rival y a contraatacar. Sabía lo que tenía que hacer su oponente y se dispuso a contrarrestarle. Los jugadores de Ferguson son muy rápidos y conducen muy bien el balón. Y así actuaron sobre el terreno de Old Trafford. Ponerse por delante era clave y el uno a cero favoreció todavía más a los ingleses, al mismo tiempo que metió prisas a los coruñeses. La barrera psicológica del 3-0 era importante. Fue un mazazo y, además, tácticamente metió más prisa al Dépor, y le obligó a dejar más espacios que el Manchester explotó con velocidad. En la segunda parte, ya no hubo partido, porque el árbitro se encargó, el solito, de decir quién tenía que ganar. Si se observa el partido con detenimiento se verá que hizo un arbitraje muy particular. La aplicación de las cartulinas es un arma tremenda. Y perjudicó al Dépor, que acabó con nueve. El arbitraje fue fundamental. A pesar de todo, creo que los blanquiazules hicieron un buen papel. Salieron con buena actitud y disposición y gozaron de la gran ocasión de Tristán, que no estuvo fino.