FÚTBOL / COMPOSTELA
09 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Repetir una alineación en el Compostela dos semanas consecutivas se está convirtiendo en una misión casi imposible. El domingo, en Amurrio, no será la excepción. Luis Ángel Duque se verá obligado a mover sus piezas una vez más. El armazón ofensivo, previsiblemente y salvo contratiempo, no registrará cambios. La estructura de contención, en cambio, es una incógnita toda vez que Chema y Pignol cumplirán un partido de sanción. Las ausencias adquieren más relieve en tanto en cuanto son dos futbolistas muy aptos para contrarrestar el fútbol directo y el juego aéreo, uno de los argumentos ofensivos preferido por el Amurrio. Culquiera que sea la solución, Duque se verá obligado a retocar el centro del campo o a echar mano de la polivalencia de alguno de sus discípulos. El domingo, frente al Marino de Luanco, el tándem Pinillos-Biscay cuajó un expediente más que notable por delante de la línea de cobertura. El primero, cortando y robando por doquier; el segundo, distribuyendo el juego con sencillez. Si se mantienen en el epicentro del dibujo, lo más probable es que Manuel recupere la titularidad en el centro de la zaga y que Paco Corredoira vuelva al lateral derecho. Ya jugó en esa demarcación frente al Gernika, el Ourense, la Ponferradina y el Sporting B, pero en los cuatro encuentros el técnico había optado por una defensa con tres centrales. Precisamente, es otra de las posibilidades que maneja, en cuyo caso le bastaría con retrasar la posición de Biscay. Si opta por retocar el doble pivote, Bossa se perfila como beneficiario. Corredoira se declara dispuesto a jugar «donde el míster crea conveniente». En el filial se desenvolvía como segundo punta. En el primer equipo, sin embargo, se amolda a las bandas. No quiere dejar pasar las oportunidades y menos frente a un conjunto que se le dio muy bien en la primera vuelta. En San Lázaro marcó los dos goles del Compostela, en tan solo tres minutos, y rompió con su velocidad la defensa adelantada del Amurrio. Pese a que el encuentro del domingo se disputará en Basarte, el joven jugador blanquiazul sospecha que el equipo vasco no asumirá tantos riesgos. Vuelta al trabajo El Compos, tras disfrutar ayer de su jornada de descanso, reanuda los entrenamientos a sabiendas de que si logra la victoria habrá dado otro gran paso hacia el «play off». Pero espera la máxima dificultad frente a un rival que sabe sacar provecho del fútbol físico. Y más en un campo como Basarte, similar por sus dimensiones al de Barreiro. A priori, el guión apunta hacia un duelo de pases largos y pocos espacios para el juego corto. Hoy será día de trabajo físico y por grupos. A partir de mañana Duque multiplicará los ensayos a fin de intentar dar con el once del éxito para Amurrio.