El Madrid se adelantó en el Camp Nou, pero Xavi igualó en la segunda parte
17 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El Real Madrid sigue sin ganar en el Camp Nou y así lleva ya más de 19 años. Pocas veces va a tener tan fácil el equipo madridista el triunfo en el coliseo catalán como la pasada noche en la que no supo aprovecharse de las debilidades azulgrana, evidentes en toda su extensión en la primera parte, y especialmente en la parcela defensiva. El empate a un gol no deja satisfecho a nadie. Al Real Madrid, porque tuvo en sus botas el triunfo, y al Barcelona, porque, sin despedirse totalmente de la Liga, sí la tiene cada vez más complicada. Y todo ello en un partido que tuvo emoción, incertidumbre, pero poco juego para la atención que había despertado y la calidad de los contendientes. El Madrid no sentenció en la primera parte, en la que fue dueño del partido, permitió la reacción azulgrana y a punto estuvo de costarle muy caro, porque el Barcelona jugó un buen segundo tiempo, volcado sobre la portería de César, ayer bastante inseguro. El conservadurismo del equipo de Del Bosque se volvió contra él mismo al permitir que, al abrigo de su público, resucitara su rival. El Real Madrid fue durante el primer tiempo un equipo y el Barcelona individualidades inconexas. El conjunto blanco jugó perfectamente asentado en el campo, sabiendo lo que tenía que hacer en cada momento, apoyándose, abriendo por las bandas y llevando peligro, mientras el Barcelona se perdía en su impotencia y ansiedad, sin orden, con fallos e imprecisiones continuas, una sombra que dejaba perplejos a sus aficionados, un fiel reflejo del pésimo momento que está atravesando en todas las competiciones. Del Bosque acertó en el planteamiento y en la alineación. Juntó mucho las líneas en el centro del campo, se adueñó de esa parcela con un gran trabajo de Makelele y Solari y desde ahí salió en velocidad hacia la portería de Bonano. En esa labor cooperó mucho Guti, retrasándose y sacando de su lugar a De Boer y Christanval. El Barcelona no supo dar réplica a este juego madridista y sufrió mucho durante el primer tiempo porque apenas tuvo el balón y se limitó a gastar sus escasas fuerzas corriendo tras él. Tan mal jugó el cuadro local en la primera parte que, a poco que hiciera en la segunda, por fuerza tenía que mejorar. Rochemback salió por un gris Luis Enrique y aportó fuerza al centro del campo. El Real Madrid se vio dominado, se echó muy atrás. Ahora, el Barcelona buscaba las bandas y entraba con peligro, pero sus mejores ocasiones llegaron siempre a balón parado. En una falta botada por Xavi, César tuvo una feliz intervención. Que poco después fue infeliz cuando no supo detener un disparo muy lejano del canterano que se coló en la portería madridista. El gol hizo revivir al Barcelona. El partido volvió a tener vida. El Madrid lo pasó mal porque dio alas a un rival hundido. Se hizo demasiado contemporizador, reculó en exceso ante un equipo azulgrana lanzado con más corazón que ideas, aunque mejoró mucho el juego del Barcelona. De todas formas, Raúl estuvo a punto de sentenciar cuando porfió y robó un balón a Christanval y lanzó una valesina que rebotó en el larguero. Pero también pudo ganar el Barcelona porque una falta sacada por Xavi fue a la escuadra en el último instante.