FÚTBOL / CELTA Mostovoi ha fraguado su fama no solamente por su goles, que han sido siempre muy importantes para el Celta, sino principalmente por sus asistencias, por saber inventar un pase donde solamente los privilegiados son capaces de encontrarlo.
07 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Gracias a ello, sus compañeros han marcado infinidad de goles durante las últimas campañas. Pero en los últimos tiempos se echan de menos las asistencias del zar ruso. Desde el once de noviembre, cuando de las botas de Mostovoi salieron los dos balones de los goles que le marcó el Celta al Athletic de Bilbao en Balaídos, el centrocampista céltico no ha vuelto a servir un tanto en bandeja a sus compañeros. Es evidente que Mostovoi no encuentra el tono acostumbrado en sus actuaciones, y el equipo lo nota. Lleva cinco asistencias en toda la temporada. Tampoco el año pasado estuvo demasiado lucido, con seis pases que concluyeron en la portería rival, cuando en campañas anteriores rondaba la cifra de quince asistencias. Ante la falta de inspiración de Mostovoi, tienen que ser sus compañeros los que inventen entregas que culminen dentro de la portería contraria, pero esto tampoco ocurre. En los nueve partidos que han transcurrido en la segunda vuelta, solamente ha habido tres jugadas de gol llegaron gracias a un pase previo: una asistencia de Juanfran en el encuentro ante el Rayo en Balaídos, y dos de Sylvinho contra la Real Sociedad y el Betis. El porcentaje de goles elaborados que tiene el Celta es uno de los más bajos de todos los equipos de Primera División. Solamente 21 de los 42 goles célticos han llegado gracias a una acción de juego colectivo. La otra mitad son acciones personales, o rechaces que aprovecha algún jugador. Karpin es el jugador que más asistencias lleva en el Celta con seis. Pero la última fue en el Camp Nou en el mes de diciembre. Le sigue Mostovoi (5), y están con dos asistencias: Gustavo López, Jesuli, Sylvinho, Berizzo y el retirado Boban.