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El Compos se examina de la asignatura de los derbis

Manuel García Reigosa
M. G. REIGOSA SANTIAGO

DEPORTES

XOÁN A. SOLER

En la primera vuelta se le atrangantó la rivalidad autonómica

26 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Todos los equipos recelan de la irregularidad de los filiales, prototipo de colectivos que transpiran juventud y que son capaces de lo mejor, de lo peor o de ninguna de las dos cosas. Nunca se sabe por donde van a salir. Uno de los muchos tópicos que echan raíces en el entorno del fútbol dice que, en los derbis, los favoritismos se diluyen. El Compos aún no conoce la victoria en los cuatro que ha disputado esta temporada. Empató en Pontevedra, en Barreiro y en casa con el Lugo, y perdió en Ourense. A las estadísticas también se les puede dar la vuelta como a un calcetín. Hasta la pasada jornada, el Compos contaba por triunfos sus partidos ante los equipos vascos. En Vitoria estrenó el casillero de derrotas. Más tópicos. La primera vuelta es historia, la segunda empezó hace siete días, el margen para los despistes se va reduciendo con la misma velocidad que avanza el calendario y, como en cualquier otra categoría, la base del éxito se edifica en casa (sólo el Athletic de Bilbao se atreve a contradecir esta premisa). En Segunda B restan dieciocho jornadas de las cuales el Compos disputará diez en casa. La primera de ellas, esta tarde, ante el Celta B. Un filial, en un derbi, sin margen para los despistes (el conjunto santiagués se empeñó en desaprovechar en la primera vuelta todas las oportunidades que se le presentaron para abrir brecha), con toda la tensión y la pasión que hacen del fútbol un deporte y una devoción. Para el filial olívico será uno de esos partidos en los que tiene mucho que ganar y poco que perder. Para el conjunto local, todo lo contrario. Siempre sin perder de vista que los tres puntos en juego valen lo mismo que los que se ponen en litigio ante el líder. De hecho, el Compos echa de menos los que se le escaparon ante rivales que pelean por la permanencia. Y sabe que si amarra los treinta que se disputarán en San Lázaro tendrá la promoción de ascenso virtualmente asegurada, a poco que añada otros tres o cuatro puntos en sus ocho desplazamientos. Mala racha No obstante, Duque concede que «sumar» esos treinta en casa «es casi imposible». Pero confía en que esta tarde el Compos firme la victoria. La afición no saborea el triunfo en el Multiusos desde el 2 de diciembre, cuando el equipo derrotó al Amurrio y parecía estar ya en la pista para el despegue. Perdió su slot pero no las cartas de navegación. Una vez más, y van más de veinte, tantas como jornadas disputadas, Duque apela a la casta. La que le vio al Compos en la segunda parte de Barreiro, que le valió para equilibrar un marcador adverso después de sufrir dos expulsiones. Además, el técnico añora la eficacia, extraordinaria, que mostraba el equipo en el arranque de la competición.