FÚTBOL / OURENSE
25 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Cinco partidos en 20 días, cuatro de ellos frente a rivales directos y tres en casa. El Ourense se juega su futuro en la fase más apretada del calendario. Una buena racha le auparía a la zona cómoda de la tabla. Los altibajos de toda la Liga le obligarían a luchar por la permanencia hasta el final de temporada. Hasta la fecha los ourensanistas no han sido capaces de encadenar dos victorias consecutivas. Cuatro puntos en dos ocasiones ha sido el mejor botín. Mañana comienza la hora de la verdad. Agotadas las excusas, el campo dictará sentencia. «Entramos en una fase trascendental y determinante», acepta Vaz. Rois pide doce puntos. El Gernika será el primer escollo. Aunque en la zona noble en estos momentos, los vizcaínos estaban llamados a vivir en terreno conflictivo. Después le tocará el turno al Sporting B. El actual colista espera al Ourense el viernes en El Molinón. En teoría parece el escenario más propicio para romper una racha de cien días sin ganar a domicilio. A continuación, dos partidos consecutivos en O Couto en el margen del cinco días ante Ponferradina y Caudal. El tour de force finalizará en San Vicente frente al Barakaldo el viernes 15 de febrero. A priori, la cita más inaccesible e intranscendente de todas. A mayores está un golaveraje cada vez más importante. De entrada, los rojillos lo tienen empatado con el Gernika, pierden con la Ponferradina y superan a Sporting B y Caudal.