Los jóvenes Santi y Diego Castro se medirán a la fornida defensa vasca El asalto del Pontevedra al liderato en la ciudad deportiva San Vicente, ante el Barakaldo, tendrá especial protagonismo en los jóvenes integrantes de la plantilla granate. Los babies canteranos Santi Domínguez y Diego Castro son favoritos a pelearse mañana con la fornida defensa del conjunto vasco.
23 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Raúl González quiere aprovechar la verticalidad de un chaval de 19 años como Diego Castro y el buen momento de juego de otro de 21 como Santi Domínguez -autor de un hat trick ante el Sporting B-, para capitanear la vanguardia de un Pontevedra que acaricia la posibilidad de hacerse con la primera posición clasificatoria, como hizo en la segunda jornada de Liga, precisamente frente al Barakaldo. El ensayo táctico realizado en la mañana de ayer en el campo de A Xunqueira -la intensa lluvia aconsejó no pisar el césped de Pasarón- sirvió para que el entrenador granate dejase entrever sus intenciones. Además, los dos canteranos demostraron sobre la hierba sintética que se entienden a la perfección, como ya tuvieron oportunidad de hacerlo en otros partidos, sobre todo en Zamora, donde su aportación, junto con la de Manu, había dado un aire de gran peligrosidad al ataque pontevedrés. Otras opciones No obstante, Raúl González no descarta que Capi -también tiene 21 años- o Alberto (25) acompañen al buenense en el arranque del partido en San Vicente. El técnico granate reconoce que «siempre será un ataque muy joven ya que pueden hacerlo Santi y Diego, pero también Capi y Alberto, ya que son los hombres que tenemos ahora mismo con tendencia más ofensiva», ante la baja por sanción de Curiel y por lesión de Melo. Para tratar de destronar al conjunto gualdinegro utilizará las mismas armas que en anteriores encuentros lejos de Pasarón: «Seriedad y un buen posicionamiento defensivo para, partiendo de estos aspectos, jugar nuestras armas en ataque». Tiene claro que a los hombres de arriba tendrán que acompañarle los centrocampistas, ya que «no podemos limitarnos a defender y dejar que los puntas resuelvan ellos solos».